La expedición Pipilintu (mariposa en aimara), a bordo de una embarcación construida con totora, que se ha propuesto cruzar el continente para llegar hasta el Atlántico, sigue su curso en pos del éxito. Tras zarpar desde Guanay, recorrer los ríos Mapiri y Kaká, acaba de arribar a Rurrenabaque. Este martes reanudó el viaje rumbo a Riberalta y debe llegar a Cachuela Esperanza (Beni).
El reto es logar que esta expedición de más de 3.600 km. a bordo de una balsa de totora construida artesanalmente en Huatajata consiga la hazaña sin precedentes. Fabien Gallier, Erwan Rolland, Thomas Merzlic y Benjamin Vaysse son los cuatro navegantes franceses que decidieron rendir homenaje al Bicentenario y hacer este largo recorrido a remo y vela.
Los extranjeros no están solos, la Armada Boliviana los acompaña en su travesía desde su inicio el 14 de julio. Según informaron desde esta institución, no solo brindan apoyo logístico y seguridad, sino que también ofrecen conocimientos clave para la navegación, el mantenimiento de la embarcación y la recopilación de datos ambientales valiosos para el país.
El reciente zarpe desde Rurrenabaque hacia Riberalta marca los 845 km. finales en territorio boliviano, cerrando una etapa nacional de más de 1.200 km. en la que la Armada Boliviana ha sido guía, guardiana e inspiración.