La Justicia argentina investiga la muerte de la joven boliviana Matilda López Sanzetenea (18), quien cayó desde el segundo piso de una residencia estudiantil ubicada en la calle Defensa 323, en el barrio histórico de San Telmo, ubicado en la zona sur de Buenos Aires. La estudiante fue encontrada con vida sobre la vereda y trasladada al Hospital Argerich, donde falleció horas más tarde debido a las graves heridas.
El principal sospechoso es su pareja, Nahuel Castillo Corminola, también de 18 años, quien se encontraba con ella dentro de la habitación al momento del hecho. El joven argentino fue detenido inmediatamente por la Policía luego de que los investigadores advirtieran arañazos en su espalda, presuntamente originados por la víctima en un intento de defensa.
El proceso se encuentra a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N.º 5, que inicialmente calificó el caso como homicidio. Sin embargo, esa tipificación podría modificarse a femicidio si se confirman indicios de violencia de género.
La joven boliviana estudiaba en Argentina
Matilda había llegado a Buenos Aires a principios de año para estudiar Diseño Audiovisual en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Vivía en la residencia desde hace algunos meses, después de cambiar de alojamiento en varias ocasiones.
Su padre, Pablo López, un publicista boliviano radicado temporalmente en Estados Unidos, llegó a la capital argentina tras enterarse de la tragedia y denunció que su hija estaba atrapada en una relación tóxica.
“Vi las alarmas, le pedí que se alejara. Él la controlaba, la espiaba en la facultad, le revisaba el celular. Me dijeron que hubo discusiones fuertes y que él la obligaba a dejarlo dormir con ella”, comentó al diario Infobae de Argentina.
Según su testimonio, Matilda ya había sido alertada por sus familiares sobre el comportamiento posesivo de su novio: “Nunca pensé que le haría algo tan grave. Estoy devastado. Quiero justicia”.
Investigación en curso
El hecho ocurrió cerca de la medianoche del pasado sábado. Una llamada al 911 alertó a la Policía sobre una joven que había caído al asfalto desde el balcón del segundo piso. Personal de la Comisaría Vecinal 1D constató que aún respiraba y la trasladó en ambulancia.
Detectives tomaron declaraciones a vecinos, aunque ninguno afirmó haber escuchado gritos previos. La unidad donde ocurrió el suceso fue peritada por Policía Científica.
Con la muerte de Matilda, la causa pasó de tentativa de homicidio a homicidio, y la familia solicitará formalmente que se incorpore el agravante de femicidio. Mientras tanto, su pareja continúa detenido y a disposición judicial.
El padre de Matilda busca a una residente que vivía en la habitación contigua, quien ya se habría retirado del lugar tras el hecho. También solicitará la intervención de organizaciones feministas y asesoramiento legal especializado.
“No voy a descansar hasta conocer la verdad. Mi hija tenía sueños, talento, una vida por delante”, expresó entre lágrimas.
El cuerpo permanece en la Morgue Judicial mientras avanzan las diligencias y se determina el traslado a su familia para el velatorio.
Las autoridades reforzarán las tareas investigativas en la residencia estudiantil, mientras se espera la declaración completa del detenido y el resultado de pericias clave sobre la mecánica de la caída.