Entre su apretada agenda de reuniones, encuentros y visitas en su segundo día en Bolivia, el comisionado y relator para Bolivia de la CIDH, José Luis Caballero, habló con EL DEBER sobre el cumplimiento de las recomendaciones del GIEI sobre los hechos de 2019. Dijo que está pendiente un informe sobre la crisis judicial en Bolivia, pero hizo énfasis en la importancia de lograr una justicia con absoluta independencia.
— ¿Cuál es su primera impresión al llegar a Bolivia para presentar el informe de seguimiento a las recomendaciones del GIEI?
Bolivia es un Estado vigoroso, que ha hecho un esfuerzo, un trabajo importante de inclusión sobre grupos tradicionalmente excluidos, eso es lo que he ido conociendo. Tenemos, me parece una interlocución muy alta de parte del Estado para poder ir dando seguimiento.
Encontré que hemos avanzado en fases, claramente del cumplimiento de las recomendaciones y he encontrado mucha disposición de las autoridades para la visita de la Comisión Interamericana, para la supervisión internacional.
— Este primer informe no hace referencia a las cuestiones estructurales del sistema judicial de Bolivia. ¿Por qué? Es que tenemos que entender que el informe es un producto secuencial, eso es muy importante. Secuencial en el tiempo y, luego es también secuencial en las medidas. En el informe no se juega al todo o nada y esto es muy importante advertir, o sea, secuencialmente el informe tiene recomendaciones de reparación que es esta primera etapa con reparaciones de investigación que van en este informe, en esta primera mesa de seguimiento, y posteriormente vendrán las reparaciones estructurales. — ¿Qué va a abarcar el informe de las reparaciones estructurales en base a las recomendaciones del GIEI? En las reparaciones estructurales estamos posesionando el tema de la judicatura, de forma relevante. Entonces, secuencialmente hemos hecho un acompañamiento muy puntal y secuencialmente van los plazos. Tenemos otro año por delante y quizás, sean dos (años) el tema del acompañamiento a los mecanismos de seguimiento a las recomendaciones del GIEI. Y luego también, gradualmente, se tiene que ver el cumplimiento de las recomendaciones. Ya son cuatro (las que se han cumplido) de manera absoluta, pero otras tienen avances de cumplimiento muy puntuales en las reparaciones. — En ese marco, ¿qué tareas más quedan por hacer? El plan de reparaciones (a las víctimas) ya está, pero nos falta aterrizar las reparaciones, entonces el plan se saluda, también se agradece al Estado que lo haya emitido, pero necesitamos llevarlo adelante igual que el censo (de las víctimas de 2019) que es muy importante, así como las medidas de reparación además de las acciones humanitarias. Es decir, es un plan secuencial y es un plan gradual, no todo se cuelga en los términos de lo absoluto. Entonces, necesitamos entender esto para poder situarnos frente al Estado, pero también poder tener una rendición de las cuentas claras frente a la sociedad y las víctimas. — La CIDH en reiteradas ocasiones ha expresado su preocupación por la crisis de la justicia en Bolivia, y la misión de la CIDH que usted lidera llegó a Bolivia justo el día en que los magistrados del TCP prorrogan su mandato más allá de lo que manda la Constitución. ¿Qué opina al respecto? Entendemos varias cosas. La primera es que en el tema judicial es muy relevante, la independencia judicial para el trabajo de protección a los derechos humanos. Esto no puede recaer solamente en el Órgano Ejecutivo. Para la Comisión es muy importante que los operadores de justicia tengan total y absoluta independencia, márgenes normativos y reglamentarios muy claros para la conducción de su operación, máxime que tenemos la operación de justicia como una labor constitucional y convencional. Es en aplicación de los tratados internacionales que rige el Estado boliviano y sus compromisos. En segundo lugar, le puedo decir que es muy importante que puedan reconducirse también acciones, que tengan un término correcto en el sentido de que las magistraturas puedan estar ocupadas y en eso la Comisión pues hará un llamado a todos los actores institucionales del Estado, incluso al Legislativo para que haga lo conducente en lo que se refiere al cumplimiento de sus marcos normativos, reglamentarios para llevar adelante las elecciones judiciales, con independencia y que pueda ser sometida al escrutinio público. En tercer lugar, también observamos que no se pueden quedar sin la operación de la justicia que requiere que (los cargos) de los titulares de las magistraturas no estén acéfalos. — En Bolivia se sigue manejando el terrorismo y sedición como tipos penales para juzgar a las personas, a pesar de las recomendaciones del GIEI. ¿Qué opina al respecto? La recomendación viene muy claramente en la adecuación de los tipos penales y ahí necesitamos que haya mucha mayor intervención del poder (Órgano) Legislativo para hacer una reforma, digamos, consecuente con lo que el informe del GIEI determinó en sus recomendaciones sobre la adecuación a los tipos penales de sedición y terrorismo. — En los últimos meses han surgido críticas de activistas y defensores de Derechos Humanos. Dicen que la CIDH no visibiliza todos los hechos de 2019 como la emboscada de Vila Vila, las muertes en Betanzos, Montero, la Zona Sur en La Paz y sólo toma atención a Senkata y Sacaba. ¿Cómo responde esta observación? Lo que le puedo decir es que nosotros (la CIDH) no podemos sostener en el olvido a nadie, en lo absoluto. Nadie que se diga víctima de violaciones de sus derechos humanos puede estar en el olvido de la Comisión. Nosotros tenemos que tener un compromiso muy claro con las organizaciones de la sociedad civil en el sentido de escuchar y de valorar. No tenemos la mirada puesta en equilibrios que pudieran considerarse políticos, sino que tenemos la obligación de escuchar a todas y a todos. Estas quejas vamos ponerlas otra vez en la mirada de la Comisión para ver qué está pasando ahí, pero créame que el informe y la visita al país, la visita in loco, ésta visita, la mirada de la Comisión está puesta en todas las personas que puedan considerarse como víctimas de violaciones a sus derechos humanos. Todas. — ¿La CIDH cuándo emitirá el informe sobre la visita in loco que hizo en marzo de este año? El informe está a punto de salir. Ahora estamos en este intercambio de observaciones con el Estado y (el informe) está a punto de ser aprobado por esta composición antes del 31 de diciembre. Ya lo van a conocer.