El fallecimiento del cadete Pablo Rebosso Valencia, de 18 años, ocurrido este lunes, abrió una investigación por presuntas agresiones al interior de la Academia Nacional de Policías (Anapol), luego de que su familia denunciara que el joven sufrió lesiones dentro de la institución.
El cadete permanecía en terapia intensiva en estado crítico, pero en las últimas horas se confirmó su deceso, lo que modifica el curso del proceso que inicialmente fue abierto por el delito de lesiones graves y gravísimas.
El fiscal departamental de La Paz, Carlos Luis Torrez, informó que la denuncia fue presentada por la madre del joven, quien alertó sobre posibles agresiones sufridas por su hijo durante su formación en la academia policial.
Un primer informe del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) estableció que el cadete presentaba síntomas vinculados a su estado de salud; sin embargo, no descartó la existencia de agresiones, como sostiene la denuncia familiar, por lo que se dispuso ampliar las investigaciones.
Entre las acciones anunciadas se encuentra la revisión completa del historial médico, la intervención de un médico forense, el registro del lugar de los hechos y la toma de declaraciones a instructores y autoridades de la Anapol, con el fin de esclarecer las circunstancias que rodearon el caso.
En medio de la conmoción, la Academia Nacional de Policías expresó su pesar mediante un comunicado oficial, en el que lamentó la muerte del cadete y manifestó su solidaridad con la familia, mientras las autoridades avanzan en la investigación para determinar posibles responsabilidades.