Cinco policías designados a los controles en la zona fronteriza entre Bolivia y Chile son investigados por la Fiscalía y la Policía, acusados de realizar presuntos cobros irregulares para favorecer el contrabando y el paso ilegal de ciudadanos en la localidad de Pisiga.
Durante una requisa policial y fiscal, los efectivos fueron hallados con dinero y señalados de haber exigido pagos indebidos, además de apropiarse de recursos pertenecientes a algunos ciudadanos. A partir de estos indicios, las autoridades abrieron una investigación contra los cinco uniformados por el presunto delito de concusión.
El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales Alconini, informó que la investigación contra cinco policías destinados a la frontera entre Bolivia y Chile se abrió de oficio, luego de detectarse presuntos cobros indebidos durante un operativo de control en la localidad de Pisiga.
“Como parte del trabajo investigativo se ejecutó un control, supervisión y requisa de ambientes y del personal policial de servicio, ante indicios de cobros indebidos de dinero”, señaló la autoridad del Ministerio Público.
Morales detalló que, durante la intervención, se identificó como presuntos responsables a los efectivos Ramiro M., suboficial segundo; Marco A.A.Q., sargento mayor; Rubén C. F. y Celmi N. R., sargentos segundos; además del sargento Henry C. G. En el lugar de trabajo de los uniformados se halló dinero en moneda extranjera, por un total de 290.000 pesos chilenos.
Como parte de las diligencias, la Fiscalía dispuso el secuestro de seis dispositivos móviles pertenecientes a los cinco funcionarios públicos, que serán sometidos a pericias en el marco de la investigación por el presunto delito de concusión.
El análisis forense de los teléfonos móviles secuestrados permitió identificar información relevante —entre audios, imágenes y mensajes de la aplicación WhatsApp— que evidenciaría presuntas coordinaciones con personas vinculadas al contrabando de mercadería ilegal y al ingreso irregular de ciudadanos bolivianos hacia la República de Chile.
Mientras avanzaban las indagaciones, un grupo de ciudadanos conocidos en la zona por su trabajo como “chambergos” denunció que los policías investigados se habrían apropiado de montos económicos que oscilan entre 10.000 y 20.000 dólares estadounidenses, en el marco de estas presuntas actividades ilícitas en la frontera con Bolivia.