El presidente del BID, Ilan Goldfajn, tiene con Bolivia un vínculo personal. Junto a su esposa Denise Salomâo se comprometió frente al lago Titicaca, escenario de una historia que une afecto y memoria. Casados hace 35 años, hoy regresan al país en un momento clave para su desarrollo.
- Son dos días que ha estado en Bolivia, ayer en La Paz, en reuniones con personeros de Gobierno, con el presidente, y hoy con empresarios privados en Santa Cruz. ¿Cuál es el resumen, la evaluación que hace?
Bueno, a nosotros nos parece que este es un momento único, un momento en el que hay una oportunidad de mejorar la vida de los bolivianos… Una oportunidad para atraer inversiones, pero también la oportunidad para que los bolivianos crean más en su país y una oportunidad para que el Gobierno sea el motor para permitir que el sector privado invierta más. De un lado, un sector público que da las condiciones habilitantes y un sector privado que pueda invertir más.
- Presidente, pasaron 15 años para que podamos recibir al máximo ejecutivo del banco en Bolivia. ¿Qué cambió en nuestro país?
Creo que confianza. Creo que hay una gran oportunidad de que nos juntemos en la confianza de un futuro mejor. Veo que hoy hay una oportunidad, pero cualquier oportunidad no significa que se va a aprovechar.
Cabe a nosotros todos, al Gobierno, al sector privado, a la sociedad, pero también al BID, trabajar juntos para que esta oportunidad sea aprovechada.
- Ha venido con una cifra. 4.500 millones de dólares es lo que tiene para proyectos de inversión en Bolivia que se deben ejecutar entre 2026 y 2028. ¿Cuáles son los proyectos prioritarios que se han identificado o esas oportunidades de las que usted habla que hay en el país para poder seguir desarrollando?
Bueno, este monto, que es 4.500 millones, es un monto considerable. Es un monto que es seis veces más de lo que se invirtió en el país anterior. Entonces, es un compromiso del BID con Bolivia, con este cambio, con lo que viene adelante.
Son proyectos, proyectos que mejoran la vida de los bolivianos. Son proyectos de infraestructura; pueden ser proyectos de energía para traer más energía. Pueden ser proyectos que ayuden a la protección social, como ayudar a la renta dignidad. La estabilidad tiene que mantenerse. Son proyectos que están relacionados al crecimiento.
- Ahora, ¿es el Gobierno el que va a definir cuáles son los proyectos prioritarios para comenzar?
Bueno, hay dos lados. De un lado está el Gobierno, del otro lado está el sector privado. El BID también tiene dos lados: el BID público y el BID invest que es el lado privado. Estamos trabajando, en los últimos años, en el BID invest, que financia proyectos del sector privado. Entonces, cuando dices quién decide, bueno, el gobierno puede tener sus prioridades y va a pensar. A mí me gustaría trabajar en un proyecto de conexión eléctrica en el norte amazónico con Brasil.
- ¿Cuáles son los pedidos que ha hecho el Gobierno al BID y qué es lo que el BID le ha pedido al Gobierno? ¿Cuáles son las condiciones para la entrega de estos recursos?
Bueno, el BID siempre tiene condiciones que no son condiciones macroeconómicas, son condiciones de cada proyecto. El gobierno nos ha pedido que los recursos que vienen sean bien utilizados, que sepamos adónde van, que sean para generar empleo, para generar donde lo queremos. Pues el BID justo tiene eso.
Por eso es que cuando nosotros entramos en un país, cuando financiamos un proyecto, es una señal de confianza, es una señal de que el proyecto tiene las salvaguardas. Entonces, lo que me pidió el Gobierno es justo lo que el BID puede hacer, traer la credibilidad para los proyectos.
- ¿Se han evaluado aspectos como seguridad jurídica y transparencia?
Una parte de Bolivia es esa que tiene que ver con cuáles son las restricciones, cuáles son las dificultades mayores que tiene quien quiere invertir, quien quiere hacer su negocio. Y el negocio no necesita ser un gran empresario. El negocio es chiquito, una pymes, los pequeños empresarios.
¿Qué les dificulta? Pues nosotros en el BID vamos a listar las grandes dificultades. Aquí se llamó economía tranca, Estado tranca.
- Usted se reunió con los empresarios privados en la máxima institución que aglutina al empresariado en Santa Cruz. ¿Qué escuchó de ellos? ¿Qué pudo percibir del empresariado?
Escucho mucha esperanza, escucho mucha confianza, pero también escucho muchos desafíos. Gente diciendo lo que le ha dificultado mucho el trabajo, la inversión. Entonces de un lado confianza, del otro lado desafíos.
Y lo que nosotros queremos es ser también el puente entre los desafíos, la oportunidad y la confianza.
- ¿Cómo observa el BID el nivel de conflictividad que se genera en el país frente a estas medidas que se proponen desde el gobierno, desde el Estado?
Bueno, son medidas importantes y por lo tanto, no son medidas fáciles. Y cuando no son fáciles también significa que puede generar discusión. Lo importante es llegar a acuerdos que lleven adelante la solidaridad.
Entonces, si hay un acuerdo para mantener la solidaridad, protegiendo a los más vulnerables y al mismo tiempo pensando en cómo volver a crecer más, prometiendo un futuro que es un futuro con más crecimiento y más empleo, yo creo que es la solidaridad.
- Hablemos de Venezuela. Si bien hoy Venezuela no tiene una estrategia país con el BID, ¿cómo se observa desde este organismo lo que ha ocurrido y lo que está sucediendo en Venezuela?
Bueno, por algún tiempo no tenemos una estrategia país, pero continuamos investigando.
Mantuvimos los equipos de Venezuela que trabajan. No solamente mantuvimos los equipos, pero ellos crearon su propia forma de acompañar a Venezuela.
Tuvieron encuestas propias. Si no tienen los datos publicados, pues hicimos nosotros las encuestas. Una encuesta social, una encuesta macroeconómica para saber el crecimiento, la inflación, datos que hoy el mundo usa, datos que vienen del BID, de encuestas que hicimos nosotros.
Mantuvimos la inteligencia para Venezuela, los datos y los especialistas. ¿Para qué? Para que nos quedemos listos para cuando las condiciones existan y podamos ayudar.
- En el caso de Venezuela, ¿el BID podría intervenir con la gestión de alguna solución multilateral al problema actual?
Tenemos que esperar un poco, como saben, nosotros no entramos en las cuestiones políticas, nosotros somos los técnicos, que una vez la solución política ocurre, o sea, se resuelve y está más claro, pues ahí después nosotros trabajamos.