“Mi madre es una secuestrada, una presa política, por culpa de este señor”, increpó Carolina Ribera, hija de la expresidenta Jeanine Áñez, al exvicepresidente Álvaro García Linera, durante un vuelo, como puede verse en un video viral de redes sociales. Si bien no se conoce la fecha en la que el video fue registrado, se hace público este lunes 23, cuando el Ministerio Público dio a conocer la acusación formal contra Jeanine Áñez en el caso Sacaba y Senkata: por genocidio, por el que pide 30 años de cárcel para ella. Los trinos “Los cobardes hacen leña del árbol caído. Me arrancaron de mi hogar, me despedazan desde el 13.3.2021. No hay ni habrá Justicia sin #JuicioDeResponsabilidades, ni sin Evo Morales ante el Tribunal que corresponde y que determine la verdad.La venganza del MAS es dictadura pura”, publicó Áñez en su cuenta de X.
En un segundo trino, añadió: “¿Qué dirá @CIDH (acerca de) que usan informe #GIEI de papel higiénico? Me acusan de genocidio como si fuera Hitler, Hamás o las dictaduras que aplauden. Genocida es matar al pueblo de hambre y droga, intoxicación con mercurio o incendios, cercar ciudades, prohibir paso de oxígeno y alimentos”. El video En el video se ve que Carolina pone el dedo sobre el hombro de García Linera, quien aparentemente dormía previamente; luego, al sentir el toque, mira a la cámara y da un manotazo, aparentemente, al equipo con el que ella graba; pero el video sigue. Esta acción mereció el reproche del diputado José Manuel Ormachea (Comunidad Ciudadana), que se refirió a él como poco hombre, cobarde y enfermo mental, que merece estar en un instituto mental, por psicópata. Le ha pegado un puñete a Carolina Ribera, en un avión. Se ha despertado y le ha dado un golpe a una mujer que lo estaba grabando (...) esa ha sido su primera reacción porque Carolina Ribera le estaba diciendo su verdad, lo estaba increpando, como se merece, señaló Ormachea en un video difundido en redes sociales. De vuelta al video, Carolina continúa su discurso en el que lo acusa de ser “cobarde” y de ser “un violador” de derechos humanos, y García Linera responde: “Y usted, una asesina”; una y otra vez, repite, sonriente y con sorna: “Y usted, una asesina”.
La joven sigue sus acusaciones: “Usted huyó, como un cobarde, dejando a su gente, ocasionando un vacío de poder, ocasionando muertes”. Y la respuesta varía ligeramente: “Una asesina, una asesina”. “Mi madre es una mujer digna, que asumió una responsabilidad; usted fue en contra de la Constitución (…) mi madre pacificó el país y llamó a nuevas elecciones”, arremete Carolina.
Para ese momento, García Linera ya tiene su propio teléfono en mano y graba a su interlocutora, sin dejar de sonreír burlonamente, mientras repite, una vez más: “Una asesina”. “El amor que yo tengo por mi madre va a vencer todo mal, porque no me voy a cansar de luchar por la libertad de mi madre y de mi país”, finaliza Carolina y su oyente, asiente con la cabeza y dice: “Ya. Una asesina”.