En los últimos dos años, los crímenes perpetrados por adolescentes han cobrado notoriedad por la violencia y la crudeza con que fueron cometidos. Algunos menores de 18 años han sido procesados, en especial, por el delito de asesinato.
La ministra de Justicia, Jessica Saravia, confirmó este martes la elaboración de un anteproyecto de ley que propone un incremento significativo en las penas para adolescentes implicados en delitos graves como violación, asesinato, feminicidio e infanticidio.
La propuesta plantea modificar el artículo 268 del Código Niña, Niño y Adolescente, con el argumento de que las sanciones actuales son insuficientes y desproporcionadas frente a la gravedad de los hechos. Asimismo, introduce una diferenciación etaria y penal para los adolescentes infractores. En el caso de quienes tienen entre 14 y 16 años, los delitos graves contra la vida o la integridad sexual podrían ser sancionados con hasta 12 años de privación de libertad. Para los adolescentes de entre 16 y 18 años, la pena se elevaría a 18 años, considerando un mayor grado de madurez psicológica, lo que representa un aumento de dos quintas partes.
Hechos conmovedores
Tres casos recientes han causado conmoción social debido a la brutalidad de los hechos cometidos por adolescentes, quienes fueron identificados por las autoridades.
Uno de los más recientes ocurrió a inicios de marzo, cuando un adolescente de 16 años fue identificado como autor de una violación seguida de asesinato en contra de su hijastra, una niña de apenas un año y tres meses.
Tras la investigación de la Policía y la Fiscalía, el autor fue procesado bajo la justicia penal juvenil y condenado a seis años de reclusión en el Centro Nueva Vida Santa Cruz (Cenvicruz). Esta es la pena máxima contemplada para adolescentes, equivalente a los 30 años por asesinato que se aplica a los adultos en la justicia ordinaria.
Otro caso se registró hace dos meses en Santa Cruz: un adolescente de 16 años fue acusado de asesinar a una ciudadana brasileña de 36 años, quien se encontraba a una semana de graduarse como médica. La conoció en la plaza principal de la ciudad y luego la atacó. Este caso aún no cuenta con sentencia.
Un tercer hecho también estremeció a la población. Un adolescente de 16 años asesinó a su padre y a su hermano mayor, motivado —según la investigación— por celos, al considerar que su padre lo marginaba y prefería a sus otros hijos. Fue condenado a seis años de privación de libertad por la justicia juvenil.
Cuatro juzgados de la niñez
El Tribunal Departamental de Justicia de Santa Cruz cuenta con cuatro juzgados especializados en niñez y adolescencia, encargados de procesar casos como los mencionados, en el marco de la Ley 548, conocida como el Código Niña, Niño y Adolescente.
A diario, los jueces de esta rama resuelven causas relacionadas con menores. Los delitos más frecuentes incluyen violaciones, abuso sexual, problemas de conducta, adicción a los juegos o a las drogas. Sin embargo, lo que genera mayor preocupación —incluso entre jueces y fiscales— es el aumento de casos de adolescentes involucrados en crímenes graves contra las personas, como asesinatos, feminicidios y violaciones agravadas.
Terminación anticipada
La Ley 548 establece penas específicas para adolescentes implicados en delitos graves. Cuando se trata de casos de asesinato, feminicidio o infanticidio, los acusados pueden acogerse a una figura procesal denominada “terminación anticipada”, similar al procedimiento abreviado de la justicia ordinaria.
En este procedimiento, el adolescente se declara autor confeso y acepta la pena. En casos de asesinato, por ejemplo, recibe una sentencia de seis años en un centro especializado. No obstante, la misma ley contempla una posible reducción a la mitad de la pena —es decir, a tres años— si el menor demuestra buena conducta, lo que permite su liberación anticipada.
Tras el anuncio del anteproyecto para endurecer las penas, ya comenzaron a surgir reacciones.
Consultados por EL DEBER, jueces en ejercicio —que pidieron reserva de identidad— señalaron que la propuesta es positiva, pero advirtieron que la actual Ley 548 fue concebida con base en acuerdos internacionales. Aun así, consideran posible impulsar reformas.
“Hay que reconocer con tristeza que muchos adolescentes ya no le temen a la ley. Dicen que la pena es bajísima y que se sale rápido”, comentó uno de los jueces. También observaron que Bolivia no cuenta con centros especializados suficientes para albergar a menores infractores, a diferencia de otros países, y subrayaron que el Estado debe mejorar estas condiciones para lograr una justicia penal juvenil más eficaz.
- Cambios a la ley 548
La ministra de justicia, Jessica Saravia, planteo un proyecto para modificar la Ley de la niñez 548 para endurecer penas para adolescentes violentos.
- Cuatro juzgados de la niñez
En Santa Cuz hay cuatro juzgagos que resuelven casos de delitos penales contra menores adolescentes que son juzgados por la justicia penal juvenil.
- La pena máxima es seis años
Cuando un adolescente comete asesinato, feminicidio o infanticidio la pena máxima que recbe son seis años en hogares. Si su comporatmiento s buen se le reduce a tres años.