El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, aseguró este martes que la administración de Luis Arce no ejerce “ningún tipo de injerencia” en la justicia del país y garantizó que se respeta el debido proceso de todas las exautoridades involucradas en el caso del supuesto “golpe de Estado”.
Tras la presentación de un caso, en dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) de La Paz, la autoridad acusó a la administración de Jeanine Áñez de condicionar la labor de los jueces, algo que, a su juicio, no sucede ahora con el MAS.
“Este Gobierno no hace ningún tipo de injerencia en la justicia como lo hizo el Gobierno de Jeanine Áñez”, dijo ante la insistencia de los medios de comunicación y antes de abandonar presurosamente esa sala de conferencias.
Del Castillo aseguró que “se están respetando todos y cada uno de los derechos de las personas que han sido aprehendidas por requerimiento fiscal los pasados días” y que “estamos siendo respetuosos, como siempre lo hemos sido, de los derechos humanos, del debido proceso en nuestro país”.
Entre el viernes y sábado fueron aprehendidos en Trinidad (Beni), los exministros Álvaro Coimbra y Rodrigo Guamán, además de la expresidenta Jeanine Áñez, quienes, junto a otros exjefes militares y policiales, son procesados por la presunta comisión de los delitos de terrorismo, sedición y conspiración.
Diferentes líderes políticos, instituciones y organismos internacionales expresaron su preocupación por lo que sucede en el país, advirtiendo una suerte de “persecución política” desde el Gobierno del MAS e instando que exista transparencia y respeto al debido proceso en las investigaciones.
Ayer los exministros y la exmandataria fueron remitidos a las cárceles de San Pedro y Obrajes, de la sede de Gobierno, donde deberán cumplir una detención preventiva de al menos cuatro meses, mientras se desarrolla la labor de la Fiscalía.