Tras anunciarse que las primeras 6.000 dosis de la vacuna rusa Sputnik V contra el Covid-19 llegarán a Bolivia en enero, fuera del país aún persisten las dudas sobre el inmunizador. En la misma Rusia hay susceptibilidades yescepticismo, especialmente porque el propio presidente Vladimir Putin no se ha vacunado hasta la fecha.
En Argentina, donde se aplica esta vacuna, las asociaciones y sindicatos de médicos afirmaron que, si bien aún falta información y están muy atentos a los datos que vayan a surgir en los próximos días, prefieren aplicarse la vacuna rusa a seguir trabajando sin inmunidad frente al avance del coronavirus, según reseña el periódico La Nación.
Según los sondeos hechos en Rusia, un 58 % de los pobladores tampoco está dispuesto a inocularse con la vacuna Sputnik V. Putin ya ha dicho que tomará una decisión después de que el Ministerio de Sanidad publique el informe definitivo sobre Sputnik V y el resto de la vacunas, según explicó Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin a la prensa local.
Él mismo dijo que se vacunará, pero que será él quien comunique cuándo y cómo tendrá lugar, dijo el portavoz. Recientemente, en su rueda de prensa anual, Putin manifestó que se vacunaría sin falta, a lo que Peskov añadió que aún se desconoce si esas imágenes se harán públicas, como en el caso de otros mandatarios mundiales.