En una audiencia de medidas cautelares, la Justicia ordenó este sábado la detención domiciliaria del exministro de Medio Ambiente y Agua, Alan Lisperguer, investigado por presuntos hechos de corrupción.
“La Justicia determinó la detención domiciliaria con salidas laborales, así como también el arraigo y la Policía está a la espera de la notificación para que se pueda dar cumplimiento al requerimiento emitido por la autoridad competente”, dijo el ministro de Gobierno, Roberto Ríos.
Se conoce que también se impuso una fianza económica de Bs 15.000 para el exministro, quien además deberá presentarse ante la Fiscalía cada 15 días.
El Ministerio Público pedía la detención preventiva de la exautoridad gubernamental en el penal de San Pedro por el lapso de tres meses, según informó el viernes el fiscal Miguel Cardozo.
En enero de este año, la Fiscalía empezó a investigar a Lisperguer tras una denuncia presentada por el Viceministerio de Transparencia por supuestos “movimientos inusuales” en sus cuentas.
En febrero, la Fiscalía emitió una primera resolución de imputación en contra de la exautoridad por la presunta comisión de los delitos de enriquecimiento ilícito y falsedad en la declaración jurada de sus bienes.
Pero, “con base a elementos y nueva documentación que ha llegado al cuaderno de investigaciones, se ha ampliado por los delitos de incumplimiento de deberes y nombramientos ilegales”, dijo Cardozo.
El pasado jueves, el exministro fue aprehendido en Cochabamba y trasladado a la Fiscalía de La Paz, donde inicialmente se acogió a su derecho al silencio.
Lisperguer, en un breve contacto con los periodistas, aseguró la noche del mismo jueves que está aprehendido “por una falsa denuncia del gobierno”.
También dijo que se trata de una “motivación política” y cuando fue consultado de quién estaría tras esa motivación, respondió: “Viceministerio de Transparencia, el Gobierno”.