La balacera que arrancó la vida del capitán José Aldunate en la ciudad de Santa Cruz fue aprovechada por el expresidente Evo Morales, quien no dudó en señalar que el país se convirtió en un narco-Estado; olvidando abiertamente que su gobierno también fue acusado de vínculos con el narcotráfico, incluso tres de sus comandantes de lucha antidrogas fueron aprehendidos por ese delito.
“Lo que pasó ayer con el capitán (Aldunate), lo que pasó en la noche en San Ignacio de Velasco (cinco personas baleadas) hace pensar, ojalá no sea así, no quiero exagerar, pero, hace pensar que estamos en narco-Estado, qué significa eso, que el policía metido en narcotráfico, militares metidos con el narcotráfico, no estoy mintiendo”, dijo Morales al celebrar del día de compadres en su reducto de Lauca Ñ.
En dos días Santa Cruz fue sacudida por dos hechos violentos de sangre y en la que fallecieron seis personas en total. Por esos dos hechos, el expresidente cree que está frente a un narco-Estado.
Sin embargo, olvida que en su gestión sus jefes antidrogas fueron sindicados de narcos y pese a que la designación del director nacional de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), pasa por un ‘visto bueno’ del Presidente, Morales negó haber intervenido en esas designaciones.
Sus jefes
El primero fue el coronel René Sanabria, quien entre 2007 y 2009 fue director nacional de la Felcn y también hizo contrainteligencia dentro de la propia Policía. Era considerado un oficial intachable, pero, en 2011 fue detenido en Panamá acusado de transportar cocaína a Estados Unidos, retornó al país en 2021 después de cumplir su condena en el país del Norte; está detenido en el penal de San Pedro.
Oscar Nina, fue Comandante General de la Policía entre 2010 y 2011, después de dejar el cargo en 2015 fue detenido y sindicado de tener nexos con el cartel de droga de Sinaloa, México, del Chapo Guzmán, con quien presuntamente sostuvo un encuentro. En 2019 fue sentenciado a casi 8 años de cárcel por legitimación de ganancias ilícitas.
El tercer jefe policial del Gobierno de Evo Morales involucrado en delitos de narcotráfico fue el coronel Maximiliano Dávila, hoy preso en Estados Unidos y cuya extradición Morales cree que fue para llevarlo a él también a un penal en ese país.
“Yo quiero aprovechar esta oportunidad compañeros para pedir que la Asamblea Legislativa Plurinacional debía convocar a una reunión de emergencia y organizar una comisión mixta de investigación”, dictó; aunque en su gobierno que tenía control total del Legislativo tampoco permitió que se investiguen las denuncias en el parlamento y su bancada bloqueaba todas las iniciativas.