Evo Morales admitió que utiliza vehículos de propiedad de un ejecutivo de Petróleos de Venezuela (PDVSA) en Bolivia. Esos motorizados son empleados por el exmandatario en diferentes protestas, desde marchas hasta bloqueos. Uno de ellos –son tres los que utiliza- estuvo en la balacera del pasado domingo en el trópico de Cochabamba. Desde la oposición exigen que el líder cocalero sea suspendido como dirigente del Movimiento Al Socialismo (MAS) por haber violado la Ley 1096 de Organizaciones Políticas, tras confesar que recibe apoyo de Venezuela.
Incluso, el vocal electoral Tahuichi Tahuichi afirmó que el MAS podría perder su personería jurídica si es que se comprueba que Morales recibe apoyo financiero del gobierno venezolano.
El mismo Morales admitió que utiliza vehículos de propiedad venezolana y dijo que Luis Arce tenía conocimiento de este uso, ya que en una reunión en el “exterior” hablaron de este tema.
“Una reunión en el exterior. Estaba Lucho (Arce). Estaban algunos compañeros de Venezuela, Cuba y, con conocimiento de Lucho (Arce), me presta las dos movilidades Venezuela por temas de seguridad”, dijo Morales ayer en radio Kawsachun Coca.
El pasado domingo, cuando Morales denunció un atentado contra su vida, huyó de sus supuestos atacantes en una vagoneta que, según afirmó, fue alcanzada por cuatro impactos de bala. En el video que publicó muestra tomar un segundo motorizado, una vagoneta, que sufrió otros 14 disparos, según mostró más tarde al llegar a destino.
Según la versión del Gobierno, Morales y sus acompañantes se negaron someterse a un operativo antidroga en la carretera a Villa Tunari. Incluso, el ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, acusó a Morales de haber utilizado armas de fuego contra policías.
Morales lamentó que ahora sus detractores estén alarmando a la población o, en su caso, tergiversando la información. “El primer año me prestó un compañero de Santa Cruz. Después de un año se lo devolví y después, el segundo y tercer año me presté este carro”, dijo el líder cocalero, quien aseguró no tener recursos para comprar estos vehículos.