El ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, informó este martes que la investigación contra el dirigente de la Confederación Nacional de Panificadores de Bolivia (Conapabol), Rubén Ríos, revela un presunto daño económico al Estado que supera los Bs 5 millones, además de la existencia de una red de corrupción integrada por miembros de su propia familia.
“El daño supera los 5 millones de bolivianos”, afirmó la autoridad en conferencia de prensa.
Señaló que desde su depacho se iniciaron las investigaciones que derivaron en la aprehensión de Ríos el lunes, luego de que este se presentara a declarar ante la Fiscalía.
Dijo que existen “serios indicios de malos manejos sobre lo que era la subvención de la harina a los panificadores”.
El ministro detalló que Ríos está aprehendido por los delitos de enriquecimiento ilícito de particulares con afectación al Estado, tráfico de influencias y contratos lesivos al Estado, todos vinculados al mal uso de la harina subvencionada que Emapa entregaba al sector panificador.
Tras la aprehensión de Ríos que se dio el lunes, Justiniano informó que también se halló una red de corrupción que estaba conformada por la familia del dirigente, por lo que el hijo quedó detenido.
Pidió al Ministerio Público ampliar las investigaciones a los demás familiares del dirigente y a otros ejecutivos del sector.