En los primeros 64 días de este 2026, 19 mujeres fueron asesinadas violentamente a manos de su esposo, novio o expareja, víctimas de feminicidio, dato que prende las alertas de instituciones y el Gobierno nacional, que ayer, pidieron por separado, una vez más frenar esta tragedia y erradicar este flagelo de la sociedad.
Desde el Viceministerio de Igualdad de Oportunidades, se anunció dos acciones que buscan frenar los feminicidios: la primera es activar una “alerta temprana” para identificar riesgos y evitar que la violencia machista “escale” hasta llegar al feminicidio.
La segunda acción es implementar un “Observatorio de feminicidios”, una herramienta de monitoreo, análisis y transparencia que permitirá contar con información sistematizada para mejorar las políticas públicas de prevención, protección y justicia.
Según los datos oficiales, de las 19 víctimas de feminicidio en Bolivia, el 79% conocía al feminicida, el 47% era esposo, pareja o expareja y el 53% era novio, enamorado o desconocido.
El departamento de La Paz concentra la mayor cantidad de casos con nueve feminicidios. Le siguen Oruro con tres, Cochabamba y Santa Cruz con dos cada uno, mientras que Tarija, Beni y Potosí registraron un caso por departamento. Hasta la fecha, los departamentos de Pando y Chuquisaca no reportaron víctimas por este delito.
Las consecuencias fatales afectan a todo el entorno familiar, en especial a los hijos de las víctimas. En total, 18 niños, niñas y adolescentes quedaron en la orfandad tras los feminicidios registrados. La edad promedio de las víctimas es de 35 años y la mayor incidencia se presenta en mujeres de entre 20 y 30 años, que representan el 33,33% de los casos.
Primera Dama
El primer comunicado oficial que emitió la primera dama del Estado, Marilena ‘Bibi’ Urquidi, fue para expresar su consternación por la violencia ejercida contra las mujeres y reafirmó su compromiso para trabajar previniendo la comisión de este delito.
“Esta tragedia no puede seguir arrebatando vidas y sueños. Como sociedad debemos unirnos para erradicar la violencia contra las mujeres impulsando el cambio social, la educación, la justicia y la solidaridad”, se lee en un comunicado emitido desde la oficina de Urquidi.
La primera dama termina en su comunicado enviando un mensaje directo a todas las mujeres: “No están solas. Cada acción, cada política y cada esfuerzo que emprendemos busca que todas las mujeres vivamos libres de miedo, con plena dignidad e igualdad”.
Bolivia tiene vigente desde 2013 la Ley Integral para Garantizar a las Mujeres una Vida Libre de Violencia, o ley 348, que reconoce dieciséis delitos, entre ellos, el feminicidio, sancionado con 30 años de cárcel sin derecho a indulto, la pena máxima en la legislación boliviana.
Iglesia y Defensoría
“Detrás de cada cifra hay una historia, una familia quebrada, hijas e hijos que quedan sin madre, mujeres que pidieron ayuda y no siempre encontraron protección y atención oportuna”, afirmó la Defensoría del Pueblo en un comunicado.
Por ello, la entidad exhortó a todas las autoridades “a asumir acciones concretas y verificables” para prevenir la violencia contra las mujeres, elaborar políticas públicas de prevención y garantizar que las investigaciones de estos sucesos sean oportunas.
En tanto, la Iglesia católica a través de la Conferencia Episcopal Boliviana (CEB), expresó su profunda consternación por los asesinatos violentos contra 19 mujeres bolivianas, expresó su rechazo a toda forma de violencia contra las mujeres y reafirmó su compromiso de acompañar, escuchar y proteger a quienes enfrentan situaciones de agresión.
La CEB exhortó a las autoridades y a toda la sociedad a prevenir, proteger y sancionar estos delitos. También pidió fortalecer los valores en las familias como base para erradicar la violencia.
Ayer, Día Internacional de la Mujer, fue una jornada de protesta mundial ya que cientos de miles de mujeres realizaron en muchas ciudades manifestaciones de protesta por la violencia contra ellas, por los asesinatos y por las vulneraciones a sus derechos como personas. Y, Bolivia no fue la excepción ya que varias marchas coparon las calles exigiendo respeto a la vida.