Un operativo antidrogas ejecutado en el municipio de Villa Tunari permitió la destrucción de dos megalaboratorios de cristalización de cocaína y el secuestro de más de 100 kilos de droga, en lo que autoridades califican como un golpe directo a la estructura de producción del narcotráfico en el Chapare.
La intervención fue realizada por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn), en el marco del Plan de Operaciones ´200 Años de Servicio Policial´, tras patrullajes fluviales y terrestres en zonas de difícil acceso a orillas del río Mercedes de Lojojota.
De acuerdo con el informe del viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, los agentes localizaron dos centros de producción completamente equipados, con capacidad operativa para más de 30 personas, donde se procesaba clorhidrato de cocaína a escala industrial.
Durante el operativo se incautaron 102 kilos con 850 gramos de droga, distribuidos en 41 kilos de clorhidrato de cocaína y 61 kilos con 850 gramos de cocaína base. Además, se procedió a la incineración de más de 8.000 litros de sustancias químicas, entre ellas acetato de etilo, gasolina y ácido sulfúrico, así como insumos sólidos como permanganato y carbón activo.
Las fuerzas antidrogas también destruyeron toda la infraestructura ilegal instalada en el lugar, incluyendo los laboratorios completos, como parte de la estrategia de interdicción que apunta no solo a decomisar droga, sino a desarticular la cadena de producción.
El despliegue se desarrolló en condiciones adversas, marcadas por lluvias intensas y la crecida de ríos, lo que dificultó el acceso a la zona y la ejecución de las tareas operativas.
Según Justiniano, las acciones forman parte de una ofensiva sostenida contra el narcotráfico, que en la misma jornada incluyó allanamientos, secuestro de inmuebles, aprehensión de personas en distintos puntos del país y la retención de más de mil libras de hoja de coca.
Las autoridades subrayaron que la destrucción de centros de producción representa un impacto directo en la estructura logística del narcotráfico, al reducir su capacidad de procesamiento y distribución.
“Cuando se destruye la producción, se debilita el negocio”, dijo el viceministro al destacar la continuidad de los operativos en regiones consideradas estratégicas para estas actividades ilícitas.