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Decomiso de cocaína en Chapare es atribuido a la pugna interna en el MAS

Sabado, 28 de enero de 2023 a las 19:02
Especialistas cuestionan la falta de detenidos en los operativos antidroga. David Veizaga, ejecutivo de la Federación Yungas del Chapare, afirma que los casos son montados por el ministro Del Castillo. El jueves comenzó la erradicación de coca

El reciente golpe al narcotráfico en Chapare, región históricamente defendida como zona libre de este ilícito por Evo Morales, se debe a más operativos antidroga y mayor despliegue de efectivos policiales, según el comandante de la Policía Boliviana, Orlando Ponce. Sin embargo, para los politólogos y expertos las últimas incautaciones son una “farsa” por los escasos detenidos. Asimismo, consideran que hay protección al narcotráfico y una guerra interna de los bloques del MAS por el control geográfico de la distribución y producción de cocaína.

“En todo el país hubo importantes incautaciones, prácticamente cada semana se están presentando (casos) en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) (y la cifra de incautaciones se incrementó) porque se ha acrecentado los operativos y la actividad de los funcionarios policiales”. Esa fue la respuesta del general Ponce desde Chimoré, ante la consulta: ¿a qué se atribuyen las últimas incautaciones en el trópico de Cochabamba?

Este mes y en menos de una semana, la Felcn se incautó de 892 kilogramos de droga encontrada en la provincia Chapare, Cochabamba. Según el Ministerio de Gobierno, “diferentes operativos desplegados por las fuerzas del orden posibilitaron el decomiso de la sustancia ilícita dando un duro golpe a las organizaciones criminales dedicadas a la producción de estupefacientes”.

El informe refiere que en fecha 13 de enero, efectivos de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) de Chimoré hallaron una vivienda ubicada en el municipio de Villa Tunari, donde se encontraron 734 bolsas nylon rellenas de cocaína, además de armas de fuego y municiones.

A este decomiso le siguieron los operativos “Papagayo I” y “Papagayo II” efectuados también en Chapare. Efectivos policiales del Grupo de Inteligencia de Operaciones Especiales (GIOE) lograron la incautación de más de 160 kilogramos de cocaína, entre el 17 y 18 de enero. A ello se sumó la destrucción de dos mega laboratorios de cocaína valuados en $us 250.000.

Pero estos operativos, desde la mirada política, despertaron la inquietud de los expertos que ven las incautaciones con la intención de sacar a Evo Morales del escenario político. No solo hay asombro porque Chapare fue y es una zona defendida por el expresidente como un lugar donde prima el control sindical para evitar el narcotráfico.

A decir del periodista y analista Carlos Valverde, “politizar la interdicción para sacar del espacio político a Evo Morales puede provocar la misma resistencia que se generó y le permitió crecer como líder. Una cosa es que el Gobierno actúe con fines de Estado y otra muy diferente que use ese poder y argumento para quitarle poder político a Morales. ¿Por qué no hasta sacarlo de la zona?”, escribió en su columna de opinión.

No es el único que cuestionó estos hechos, ya que el año pasado surgió una serie de acusaciones desde las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba en contra del ministro de Gobierno, Eduardo Del Castillo, por supuesta protección al narcotráfico.

Edwin Cacho Herrera, ex asambleísta, considera que los operativos antidroga realizados del 13 al 23 de enero “parecen denuncias cruzadas de los cárteles del narcotráfico que operan en el país para afectarse entre ellos, en una suerte de reacomodo del negocio ilícito con la intención de ganar más ‘áreas de trabajo’, junto con la probable decisión gubernamental de afectar la producción de estupefacientes en Chapare, reino de Morales”.

Agregó que si bien en 10 días se logró confiscar más de dos toneladas de droga, el número de detenidos apenas llega a cinco: dos pilotos bolivianos en Misiones y un transportista en Isla Aranda, Paraguay; otros dos transportistas bolivianos, uno en Chile y otro en la carretera La Paz-Oruro.

“No hubo un solo detenido en el operativo de Villa Tunari, pese a los 730 kilos de cocaína y el armamento incautados. Tampoco hubo arrestados en la intervención y destrucción de dos megalaboratorios, el 20 de enero, que estaban a punto de funcionar en un lugar de difícil acceso en Chapare cochabambino”, apuntó.

El oficial jubilado de la Policía Waldo Panozo, quien conoce la zona de Chapare y fue parte de varios operativos antidroga, coincide con Herrera al observar la falta de detenidos. Afirmó que los arrestados normalmente son los “peones” o las “mulas” del narcotráfico, por tanto, considera que la lucha contra el tráfico de drogas no es seria y la calificó de “farsa y burla” por parte del Gobierno.

Panozo recordó la época del ex ministro de Estado Fernando Barthelemy, cuando Chapare se había convertido en el laboratorio de pasta base de cocaína y las avionetas aterrizaban en las carreteras para entregar la droga. “Hoy ocurre lo mismo”, enfatizó.

“En esa época había protección del Gobierno con ayuda o encubrimiento de los policías. Eso mismo está ocurriendo. Entonces, ¿a quiénes se hace el operativo? A los que no están cumpliendo con la línea que han trazado el grupo de poder que está en Chapare, es decir, las Seis Federaciones. Si encuentran a otros grupos haciendo una competencia de la producción de sulfato base de cocaína, los mismos de la Federación los denuncian, pero no a los sindicalizados o los que tienen protección”, manifestó Panozo.

Por su lado, el ejecutivo de la Federación de Yungas de Chapare, David Veizaga, manifestó que los uniformados antinarcóticos “plantaron” los 732 kilos de cocaína y cuatro armas de fuego en Villa Tunari.

“Lo que diga el ministro de Gobierno no tiene validez porque él planta los casos de corrupción y narcotráfico; además, planta personas para inculpar a los líderes de la federación y la región. La intención es para desprestigiar a la Federación del Trópico”, dijo.

Para Waldo Panozo, los operativos son una “pantalla”, ya que se hacen frente a la prensa y con la presencia de autoridades de Estado, lo cual considera un “escenario preparado” y poco serio.

“Es una pantalla cuando nos muestran un operativo armado y frente a la prensa. La guerra interna por el control geográfico de la distribución en la producción de cocaína se divide entre el grupo del señor Evo Morales y, el otro bando, a través del ministro Del Castillo y del viceministro de Sustancias (Jaime Mamani)”, aseguró.

Panozo, Herrera y Valverde también observaron que a la fecha no se dé un informe del avance de las investigaciones y el destino de los 800 kilogramos de cocaína que desaparecieron en Beni a la vista del ministro Eduardo Del Castillo.

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