Ante la denuncia del personal de Senasag en Guaqui, municipio de la provincia Ingavi de la ciudad de La Paz, personal de la Policía Forestal Medio Ambiental (Pofomo) decomisó más de 500 canarios pecho amarillo, los cuales estaban hacinados en precarias jaulas.
De acuerdo al reporte de la red nacional Bolivia TV, las aves silvestres estaban siendo transportadas hacia Cochabamba y Santa Cruz, donde son comercializadas en el mercado negro por alrededor de Bs 40 y Bs 50 respectivamente. Al momento de la intervención policial, se pudo evidenciar que varias habían fallecido por las inclemencias del tiempo, ya que soportan las bajas temperaturas. En el operativo fueron detenidas tres personas, las mismas que viajaban en el vehículo donde estaban los animales. En otro punto fronterizo, en coordinación con la Policía de Perú se logró frenar el ingreso de tortugas marinas, que son repartidas entre Santa Cruz, Beni, Pando y La Paz, también para ser vendidas. Según la normativa vigente en Bolivia, el tráfico de animales está prohibido en la Ley de Medio Ambiente 1333.