El grado de corrupción y malos manejos en la administración de la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa), se dio en todos los niveles, desde los cajeros de las tiendas y los supermercados, hasta las direcciones, subgerencias y la gerencia nacional, reveló a EL DEBER el actual gerente de Emapa, Sergio Siles.
“Hemos detectado casos en los supermercados de faltante (de dinero) en el cierre de la caja. Todos los días, ¿se imagina?”, decía Siles aún sorprendido por el hallazgo. La estatal Emapa es sometida desde hace más de dos meses a proceso de auditorías técnicas, administrativas, financieras y legales, controles que han detectado indicios de una cadena de corrupción en todos los niveles y en unas 14 plantas que están bajo la tuición de Emapa.
“Presumimos la existencia de una red de corrupción que podía ir por el portero, el cajero, el almacenero, el técnico, el jefe de unidad, el gerente de área, gerente general o incluso el directorio donde están otras personas que escalan incluso al Ministerio de Desarrollo Productivo como vimos en las ultimas detenciones de la Fiscalía”, dijo Siles.
Uno de los efectos de este proceso de control es que se identificó a más de 20 personas con presuntas irregularidades, enriquecimiento ilícito y daño económico al Estado. Entre esas personas está el exgerente Franklin Flores, dos exministros de Desarrollo Productivo de la era del MAS, Néstor Huanca y Zenón Mamani, además de exdirigentes panificadores como es el caso de Rubén Ríos, y allegados externos de los principales imputados que formaron una presunta cadena de corrupción. La mayoría de esas personas están en la cárcel con detención preventiva.
Sin coordinar nada
El grado de deficiencia administrativa en la estatal Emapa alcanza niveles insospechados, según el testimonio de Siles quien contó que en una inspección que realizó a planta de procesamiento de papa en El Alto, la desorganización interna llegó al punto que entre las gerencias no existía ningún tipo de comunicación ni coordinación para comercializar la producción. No se hablaban.
“Cuando hicimos la inspección nos encontramos con un lote bastante grande de papa frita premium, acopiada, y el área de comercialización no tenía conocimiento de la fabricación de ésta. No tenía ni siquiera una estructura de costos elaborada y parte de este producto ya estaba con fechas próximas de vencimiento. No existía comunicación ni interacción entre gerencias”, contó Siles.
¿Y qué se hizo en todos esos casos?, preguntó EL DEBER a Siles y éste aseguró que una de las primeras determinaciones que asumió junto al ministro Óscar Mario Justiniano ha sido el de reemplazar a todos los funcionarios de Emapa que estaban en áreas de toma de decisiones, es decir, se despidió al personal que tenía la potestad de tomar decisiones en La administración de la empresa pública, entre ellos a gerentes nacionales y regionales, directores, jefes de unidades, jefaturas nacionales y regionales. Según el gerente de Emapa los nuevos funcionarios que reemplazaron a los de la era del MAS, están evaluando a todo el personal operativo a nivel nacional.
“Hay personas, administrativos y técnicos que ya han sido identificados, y que desde luego ya no forman parte de Emapa. Y este proceso de limpieza va a continuar”, aseguró la autoridad. Pero las denuncias de irregularidades y corrupción en Emapa, no son recientes y datan desde hace 16 años, según los productores de Santa Cruz que en más de una oportunidad denunciaron desde 2008, pero las irregularidades fueron más notorias en la gestión de Flores (2021 – 2025). “Llegamos a ver cómo un camión que salía de Emapa a Bs 74,5 el quintal (de maíz) se revendía en más de Bs 105 en los mercados cruceños”, decía a EL DEBER el productor cruceño Paulino Sánchez.
El futuro de Emapa
Mientras, el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, desahuciaba a la estatal Emapa, junto a otras 13 empresas públicas por que son “inviables”, el gerente Siles defendió la continuidad de Emapa pero bajo una nueva estructura que de verdad cumpla los objetivos para los que fue creada.
“No podemos pensar de manera prematura y sería muy irresponsable efectuar un cierre de esas plantas, menos de Emapa, justamente por las inversiones y los objetivos que se persiguen que no son malos porque eran principalmente para fortalecer la soberanía alimentaria”, afirmó Siles.
El 15 de diciembre de 2025, el ministro Lupo presentó el informe “Saqueo institucional: El costo de la corrupción en las empresas públicas”. En dicho reporte brindó un diagnóstico general de la situación de las 67 empresas estatales de las cuales, 58 se crearon en la era del MAS, entre ellas Emapa. De esas 67 empresas, el Gobierno identificó 14 inviables y en las que el Estado gastó $us 2.205 millones de las Reservas Internacionales. Entre ellas están: Emapa, EBA, Ecebol Eepaf, Envibol, Quipus, Senatex, Yacana, Mutún, BOA, Editorial del Estado, Easba EBIH y YLB. Las únicas rentables para el Gobierno son YPFB, Comibol y Ende, empresas creadas antes de la era del MAS.
¿Reestructuración?
Al parecer, Emapa, lejos de considerarse inviable, va por ese camino. El gerente Siles mostró a este medio un escenario distinto y complejo a la vez con al menos tres grandes tareas y objetivos: Identificar mediante las auditorías a todos los responsables de los presuntos actos de corrupción y denunciarlos penalmente, realizar una reingeniería completa de Emapa para que sea una empresa sostenible y en ese marco evaluar con qué plantas seguirá operando y cuáles pueden pasar a la iniciativa privada a través de convenios u otro tipo de acuerdos.
El tercer punto para cubrir esta reestructuración es mantener los objetivos de su creación, es decir, garantizar la soberanía alimentaria y apoyar a los pequeños y medianos productores, así como a los emprendedores. Y todo esto, sin subvencionar ningún producto.
“Desde luego que se mantienen estas características y objetivos porque es parte del apoyo y fortalecimiento al aparato productivo y que a su vez apoya al bolsillo de la ciudadanía. El fin es poder garantizar la soberanía alimentaria pero con una característica particular: hacer desaparecer las subvención. No vamos a trabajar más con esta figura que ha sido muy mal utilizada, por ejemplo, en el caso de la harina beneficiando a personas particulares, no solo exfuncionarios de Emapa”, manifestó Siles.
Pérdidas
La estatal Emapa, fue la primera empresa intervenida por el Gobierno del presidente Rodrigo Paz Pereira. El 12 de noviembre de 2025, el ministro de Desarrollo Productivo Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, reveló indicios de corrupción en la importación y comercialización de la harina que era subvencionada a los panificadores.
Pero esto fue solo la punta de iceberg, ya que en estos más de dos meses, las auditorías técnicas, administrativas, financieras y legales que se realiza en Emapa dieron sus primeros resultados en los casos identificados como Harina 1, Harina 2 (Bs 6,6 millones de desfalco), la Planta de acopio y transformación de papa de la ciudad de El Alto (Bs 180 millones)
y el complejo piscícola del lago Titicaca (Bs 87.7 millones).
Sólo en estos casos, el desfalco de recursos del Estado asciende Bs 274,3 millones, de acuerdo a los datos proporcionados por el Gobierno e investigados por la Fiscalía.
Pero esa es una cifra preliminar, ya que el ministro Justiniano señalaba que el desfalco en Emapa superaba los Bs 1000 millones “Solamente en el tema de Emapa estamos hablando de cifras que sobrepasan los mil millones de bolivianos”, anunció la autoridad sobre todas las requisas que se hacen en torno al manejo de esta empresa pública creada hace 19 años en el gobierno de Evo Morales.