El Tribunal Supremo Electoral (TSE) intentará este martes definir el futuro electoral de Jaime Dunn, quien advirtió con recurrir a todas las herramientas de la “justicia podrida” en caso de ser inhabilitado como candidato presidencial rumbo a las elecciones generales del 17 de agosto.
“Si es que no sale la respuesta como tiene que ser, no nos queda que seguir con todos los recursos que esta justicia podrida tiene. Vamos a tener que usar esta justicia podrida, esta justicia manipuladay este sistema burocrático e inservible que solo sirve para perseguir. Vamos a usar las mismas herramientas de ese sistema para demostrar la verdad”, dijo Dunn en El Deber Radio.
Dunn todavía no está habilitado de manera oficial como candidato presidencial debido a una serie de obstáculos que pasó para obtener el requisito de solvencia fiscal y, en su criterio, “claramente hay una situación muy confusa y muy extraña” en este proceso electoral.
La Sala Plena del TSE tiene previsto definir la situación de Dunn con base a informes que le enviaron desde la Contraloría y la Alcaldía de El Alto.
Sin embargo, “la Alcaldía de El Alto emitió un informe con imprecisiones, lo cual hace que hay una posición que legalmente es complicada y es parte de toda esta guerra sucia, toda esta intencionalidad que este sistema burocrático tiene para impedir a los que proponemos cambio”, sostuvo.
El informe de la Alcaldía remitido al TSE detalla que Dunn tiene 14 requerimientos de pago, 14 procesos con sentencia ejecutoriada y cinco más con sentencias improbadas. Todos estos procesos están vinculados a su rol como Oficial Mayor de Finanzas entre 2000 y 2001, durante la gestión del exalcalde José Luis Paredes.
“Pero bueno, ¿un ciudadano de a pie qué puede hacer? Nada más que esperar la respuesta, no podemos hacer nada, no tenemos la posibilidad de llamar al presidente, llamar aquí o allá, cosa que nunca haríamos, pero generalmente el poder se comunica, negocia, tranza; nosotros no”, afirmó Dunn.
“No nos queda más que esperar, esa es la impotencia que tenemos los bolivianos, que tenemos que dejar hasta nuestra vida en manos de servidores públicos y de un sistema corrompido, hecho para perseguir y castigar”, continuó.