El Ministerio Público comenzó con las investigaciones de la tragedia en Oruro, donde el jueves cinco buses terminaron convertidos en chatarra durante un voraz incendio ocurrido en un taller cerca de la nueva terminal de esa ciudad.
La dueña de uno de los buses contó que compró su motorizado con préstamos bancario y que ahora no sabe con qué dinero seguirá cumpliendo con sus obligaciones financieras.
“He luchado por tener el bus y ahora me pasó esta desgracia, tengo cuatro hijos, quién me va a responder”, dijo.
El fiscal departamental de Oruro, Aldo Morales, calculó que en la tragedia se perdieron “más de 600 mil dólares”, el costo que sumarían los cinco buses destruidos.
El funcionario calificó el incendio como “un hecho fortuito”, pero también aclaró que en este caso existe la “figura penal de lesiones culposas porque existen personas lesionadas”.
Se conoce que, en el intenso trabajo de control de las llamas, varias personas fueron afectadas con monóxido de carbono y que incluso algunas de ellas sufrieron quemaduras.
¿Qué sucedió?
Morales señaló que, entre varias hipótesis, el fuego se habría originado por unas chispas durante un trabajo en el taller de reparación de vehículos.
“Presuntamente (el incendio) se produjo por chispas en virtud de que se estaba soldando en una parte de un bus y (el fuego) habría llegado al tanque, que habría explotado” llegando a expandirse a otros cuatro buses, explicó.