La Policía capturó ayer a Marcelo Arce Mosqueira, hijo mayor del expresidente Luis Arce, en un operativo ejecutado en la capital cruceña tras una orden de aprehensión emitida por la Fiscalía por los delitos de legitimación de ganancias ilícitas y enriquecimiento con daño económico al Estado.
El implicado llevaba un casco de la estatal YPFB e intentó huir de los agentes policiales.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que la detención se produjo luego de un seguimiento que permitió ubicar al sospechoso en inmediaciones del barrio de Equipetrol, cuando intentaba darse a la fuga a bordo de un vehículo marca Ford. Arce Mosqueira fue interceptado por efectivos policiales cerca de las 16:40.
Según el reporte oficial, previamente se realizó un allanamiento en el edificio Sky, donde no se encontró al investigado, pero se incautaron 16.500 dólares y 40.000 bolivianos; también una camioneta y un casco de YPFB. Este último elemento llamó la atención de los investigadores, ya que —según la autoridad— el detenido utilizaba indumentaria de la estatal petrolera para hacerse pasar por funcionario y así evitar ser identificado.
En el operativo fueron aprehendidas otras cuatro personas que acompañaban a Arce Mosqueira, identificadas como Francisco P.R., Sergio S.B.B., Sergio R.F.M. y Sergio H.O. Todos fueron trasladados a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). El caso es investigado por fiscales especializados en delitos de corrupción.
La intervención fue ejecutada por la Policía bajo el mando del comandante departamental y en coordinación con la unidad anticorrupción. El detenido fue llevado al Departamento Especializado de Lucha Contra la Corrupción (Delcc) del Plan Tres Mil.
El ministro Oviedo señaló que el procedimiento responde a una instrucción directa del presidente Rodrigo Paz Pereira de avanzar en el desmantelamiento de “una inmensa red de corrupción” que, según dijo, tenía como centro de operaciones a Santa Cruz.
El año pasado Luis Marcelo Arce Mosqueira enfrentó un proceso por violencia familiar, iniciado por su expareja, quien posteriormente desistió de la denuncia. Además, ha sido vinculado con presuntas irregularidades en el sector hidrocarburífero, particularmente en operaciones relacionadas con YPFB y la empresa Botrading, así como a supuestos hechos de tráfico de influencia.
También se lo menciona en investigaciones sobre negociaciones personales con empresas extranjeras en el ámbito de la industrialización del litio, lo que amplió sospechas sobre su rol en negocios estratégicos del Estado.
El entorno familiar del detenido también se encuentra bajo investigación. Su hermano Rafael es indagado por la adquisición de bienes de alto valor —inmuebles, predios y vehículos— sin respaldo claro sobre el origen de los recursos, además de registrar movimientos financieros considerados inusuales.
En el caso del predio Adán y Eva, investigaciones señalan que Rafael y su hermana Camila accedieron a créditos de hasta 9,1 millones de dólares. El terreno fue desmontado y usado para cultivos, entre cuestionamientos por la obtención de permisos ambientales en un contexto de restricciones por incendios forestales.
Las autoridades no descartan que esas operaciones formen parte de un esquema más amplio de legitimación de ganancias. Mientras tanto, Marcelo Arce Mosqueira deberá comparecer ante un juez.