El diálogo político entre Bolivia y Estados Unidos (EE.UU.) escaló ayer hasta un encuentro presidencial, un hecho que no se había repetido desde 2005 y que mostró la restauración de una alianza histórica que los dos países habían alentado especialmente desde la Segunda Guerra Mundial.
El presidente, Rodrigo Paz, sostuvo en ese contexto su primer encuentro formal con el mandatario estadounidense Donald Trump en el marco de la cumbre Shield of the Americas (Escudo de las Américas) realizada en Doral, Miam. La reunión marca un hecho político significativo porque han pasado 21 años desde el último contacto de alto nivel entre presidentes de Bolivia y Estados Unidos. El último antecedente se remonta a noviembre de 2005, cuando el entonces presidente Eduardo Rodríguez Veltzé coincidió con el mandatario estadounidense George W. Bush durante la Cumbre de las Américas realizada en Mar del Plata, Argentina. Desde entonces no se había producido un acercamiento directo entre jefes de Estado de ambos países.
El encuentro en Miami se produce además en un contexto de recomposición diplomática, después de casi dos décadas de tensiones que comenzaron en 2008 con la expulsión del embajador estadounidense Philip Goldberg durante el gobierno de Evo Morales y la era del MAS en el poder. En este periodo, Bolivia se alineó con los países del Siglo XXI, se acercó a Rusia y llegóa suscribir un acuerdo militar con Irán, la nación teocrática que rechaza la existencia de Israel y que declaró “enemigo” a EE.UU. desde 1980.
Seguridad regional
La reunión de ayer se dio durante la cumbre convocada por Trump para coordinar acciones regionales contra el narcotráfico, el crimen organizado y la migración irregular. En ese escenario, el presidente estadounidense anunció la creación de una Coalición de las Américas contra los cárteles, una alianza de países del continente destinada a fortalecer la cooperación en materia de seguridad.
“En este día histórico nos reunimos para anunciar una nueva coalición para erradicar los carteles criminales que plagan nuestra región”, afirmó Trump y luego presentó la iniciativa ante los líderes asistentes.
El presidente boliviano respaldó la propuesta y destacó el papel que Bolivia puede desempeñar en la seguridad regional. “Reconozco en el presidente Donald Trump un liderazgo claro en la defensa de los intereses de su nación. Nosotros, como Bolivia, venimos con la misma claridad: defender los intereses de la Patria y del continente”, afirmó Paz Pereira.
El mandatario agregó que el país llega a este escenario internacional con una posición propositiva. “Sin Bolivia no hay seguridad hemisférica ni desarrollo económico pleno en nuestra región. Por nuestra ubicación estratégica, por nuestra gente y por nuestros recursos, Bolivia vuelve a sentarse en la mesa donde se decide el futuro del continente”, sostuvo.
Paz señaló que la agenda del país se centra en tres pilares: seguridad, producción y generación de oportunidades económicas.
“Nuestra posición es clara: seguridad, producción y oportunidades para nuestra gente. Sabemos algo fundamental: sin seguridad no hay inversión y sin inversión no hay empleo”, enfatizó. De hecho, el viernes —antes de viajar— el Jefe de Estado anticipó el caracter pramáticio de su gobierno en materia de relaciones internacionales para abrir mercados y oportunidades al país.
Para Paz, la participación del país en la cumbre simboliza el retorno de Bolivia a espacios internacionales donde se discuten decisiones clave para el continente. “Bolivia no llega a pedir permiso. Bolivia llega a proponer y a liderar una nueva etapa de estabilidad, comercio y desarrollo para América Latina”, afirmó. “Bolivia vuelve a sentarse en la mesa donde se decide el futuro del continente”, resumió el mandatario.
Las reuniones entre presidentes de Bolivia y EE.UU. tienen varios antecedentes. En 1990, Jaime Paz Zamora fue recibido en Washington por George H. W. Bush para hablar de la “responsabilidad compartida” en la lucha contra el narcotráfico, además de acuerdos para la condonación de parte de la deuda bilateral y la apertura del mercado estadounidense para manufacturas bolivianas.
Posteriormente, en 1995, Gonzalo Sánchez de Lozada sostuvo una reunión bilateral en Washington con Bill Clinton, centrada en cooperación económica y en la estrategia contra el narcotráfico.
Durante el gobierno de Hugo Banzer Suárez (1997-2001) también se produjeron encuentros con autoridades estadounidenses en el marco de cumbres internacionales y reuniones diplomáticas vinculadas a la cooperación antidroga. Madeleine Albright, primera mujer secretaria de Estado de EE.UU. (1997-2001), visitó Bolivia en agosto de 2000.
DATOS
Diplomacia naval
Franklin D. Roosevelt fue el primer presidente de EE. UU. en realizar un viaje oficial a América del Sur a bordo de un buque de la Armada, el acorazado USS Houston, en julio de 1934. Atracado frente a las costas de Antogasta, Chile, atendió a representantes diplomáticos bolivianos. Sucedió en el prologó de la Segunda Guerra Mundial.
Agenda bilateral
Desde la década de los años 90, la agenda de EE.UU. estuvo alineada con la lucha contra el narcotráfico. El gobierno de Rodrigo Paz quiere abrir mercados y recibir inversiones y enfrenta el desafío de recomponer la institucionalidad.