El viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó que el Estado boliviano mantiene una coordinación “fluida y casi diaria” con autoridades de Estados Unidos, Paraguay y Brasil para hacer seguimiento al proceso judicial contra el narcotraficante uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera, quien tiene previsto comparecer este viernes ante un juez federal en territorio estadounidense.
La autoridad explicó que el intercambio permanente de información de inteligencia forma parte de una estrategia regional orientada a desmantelar la estructura criminal que lideraba Marset, cuyas operaciones se extendían a varios países. “Estamos trabajando para que esta red no pueda reconstituirse y quede debilitada”, sostuvo en el programa Otra Noche con Sissi de EL DEBER.
Justiniano detalló que, en el marco de estas acciones, Bolivia ejecutó en los últimos días varias detenciones y expulsiones de ciudadanos vinculados —directa o indirectamente— con la organización, incluyendo el reciente caso de Douglas de Azevedo, considerado en Brasil como un operador clave de una estructura criminal. Según dijo, la cooperación bilateral ha sido valorada por autoridades brasileñas, que consideran a Bolivia nuevamente un “Estado confiable” en la lucha contra el crimen organizado.
El viceministro reconoció que aún es difícil dimensionar el alcance real de la red, debido a la cantidad de personas involucradas y a que las investigaciones continúan en curso. Sin embargo, señaló que el análisis de dispositivos electrónicos incautados durante los operativos será clave para identificar a otros miembros y reconstruir la estructura del grupo.
En relación con los allanamientos realizados en Santa Cruz, la autoridad confirmó que los operativos continúan desarrollándose bajo supervisión del Ministerio Público y con presencia de notarios, además de equipos especializados para el registro de bienes. Indicó que en una primera evaluación se estimó un valor aproximado de 15 millones de dólares en activos incautados, incluyendo aeronaves, armas y municiones, aunque esta cifra podría variar conforme avanzan las intervenciones.
Respecto a las cajas fuertes encontradas en los inmuebles vinculados a Marset, Justiniano aseguró que aún no han sido abiertas y que su contenido será verificado en un procedimiento programado para los próximos días, con participación de autoridades y eventualmente de la prensa para garantizar transparencia.
Consultado sobre versiones contradictorias y detalles surgidos tras la captura, el viceministro evitó profundizar y enfatizó que el foco principal debe mantenerse en la desarticulación de la red criminal y no en elementos secundarios. “Lo más importante es el impacto que podemos generar en la región”, afirmó.
Además, confirmó que las investigaciones alcanzan tanto a ciudadanos extranjeros como bolivianos, y que se analizan posibles vínculos con estructuras financieras y logísticas dentro del país. No obstante, precisó que la situación jurídica de los aprehendidos será definida caso por caso por la Fiscalía y la Justicia.
Asimismo, Justiniano subrayó que la captura de Marset marca un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico en Bolivia, pero advirtió que el proceso recién comienza. “No queremos que surjan nuevas estructuras. Bolivia no será refugio de narcotraficantes”, concluyó.