Mauricio Quiroz Terán,
Carolina Galarza
El avión presidencial FAB-001 tuvo ayer “fallas inusuales” durante un vuelo doméstico, lo que obligó a realizar un aterrizaje preventivo en el aeropuerto internacional de El Alto y provocó la reprogramación del viaje del presidente Rodrigo Paz Pereira a Estados Unidos, donde tiene previsto reunirse con el mandatario estadounidense Donald Trump.
La información fue confirmada primero mediante un comunicado de la Oficina del Presidente, que explicó que la aeronave debió descender como medida de seguridad tras detectarse irregularidades técnicas durante el vuelo. “Debido a fallas inusuales detectadas en el avión presidencial durante un vuelo doméstico, la aeronave debió aterrizar en la ciudad de El Alto como medida preventiva”, señala el documento oficial divulgado ayer.
El mandatario había participado horas antes en una misa celebrada en El Alto en homenaje a las víctimas de la tragedia aérea ocurrida el 27 de febrero, cuando un avión Hércules C-130 se accidentó al salirse de la pista.
Viaje reprogramado
El incidente obligó a reprogramar el traslado del jefe de Estado a Miami, donde debe participar este sábado en una reunión convocada por Trump con 12 líderes de América Latina. Entre ellos José Antonio Kast, el presidente electo de Chile, quien jurará al cargo el próxmo 11 de marzo.
El Gobierno informó que el presidente viajará finalmente hoy en un vuelo comercial, con el objetivo de mantener su agenda internacional. La vocera presidencial, Carla Faval, confirmó a EL DEBER que la decisión se tomó como medida de seguridad para el mandatario y la delegación que lo acompañará en el periplo.
“La verdad es que por el momento estamos con el caso en reserva porque está en investigación. Simplemente lo único que yo puedo decirte es que ha habido una falla técnica en el avión y que está en investigación”, explicó. Faval señaló que, ante la situación, se optó por reorganizar la logística de viaje. “Para precautelar la seguridad del presidente y, obviamente, toda la delegación que lo acompaña, se decidió que se viaje por vuelo comercial”,dijo.
Delegación presidencial
El mandatario viajará acompañado por una delegación compuesta por el ministro de Economía, Gabriel Espinoza y el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, además de integrantes del equipo de producción y la primera dama, María Elena “Bibi” Urquidi. El canciller Fernando Aramayo viajó ayer para preparar la agenda en el contexto de la avanzada del encuentrto internacional
Debido al tamaño de la comitiva, el Ejecutivo aún gestiona la disponibilidad de asientos en una aerolínea comercial. “Estamos terminando de definir eso porque, como entenderás, conseguir un vuelo comercial para toda una delegación en 24 horas tampoco es fácil”, explicó Faval.
La vocera también confirmó que la primera dama desarrollará una agenda propia durante la visita, que incluye actividades con Melania Trump, primera dama de Estados Unidos. Urquidi suele acompañar al mandatario en actividades diplomáticas y recientemente participó en el Foro de la CAF en Panamá, además de eventos institucionales en Bolivia y visitas a hospitales donde, por ejemplo, se atiende a víctimas del accidente aéreo ocurrido hace una semaana en El Alto.
Investigación técnica
El Gobierno informó que se iniciaron investigaciones técnicas para determinar el origen de la falla detectada en la aeronave.
Las autoridades aclararon que no hubo daños personales ni incidentes mayores, y que la prioridad fue garantizar la seguridad del presidente y de la tripulación.
“Gracias a Dios no hemos tenido que lamentar ningún accidente y todo está tranquilo por el momento”, afirmó Faval. Los resultados de la evaluación técnica serán comunicados públicamente una vez concluyan los análisis.
El FAB-001, un Dassault Falcon 900Ex Easy de fabricación francesa, fue adquirido por el gobierno de Evo Morales en 2010 por $us 38,7 millones y desde entonces ha sido utilizado por los últimos cuatro presidentes de Bolivia: Morales, Jeanine Áñez, Luis Arce y recientemente por Rodrigo Paz.
Según datos del fabricante, la aeronave tiene una autonomía cercana a los 7.475 kilómetros y una configuración interior para 12 pasajeros y dos tripulantes.
Una curiosidad de esta aeronave es que originalmente fue encargada por ejecutivos del club inglés Manchester United, quienes posteriormente desistieron de la compra. El gobierno boliviano concretó la adquisición poco tiempo después tras una larga negociación con la empresa rusa Antonov que le había ofrecido una nave ejecutiva, pero con un tiempo mayor de entrega. En esos años, Evo Morales dijo necesitaba la nave para “poder trabajar” para reemplazar al viejo Sabreliner 60 que era usado como el FAB -001.