Por Erika Segales
Los policías Christian Calle Alcón y Jesús Alberto Mamani Morales, asesinados durante un operativo de desbloqueo en Llallagua, fueron despedidos este sábado con ascensos póstumos y la promesa de justicia por parte del comandante General de la Policía, Augusto Russo.
“El subteniente Christian Calle Alcón y el sargento segundo Jesús Alberto Mamani Morales fueron emboscados por personas hostiles y violentas, que les causaron la muerte en cumplimiento del deber. El Director Nacional de personal del Comando General de la Policía Boliviana, conforme a normativa legal vigente, resuelve conceder ascenso póstumo a los siguientes funcionarios públicos policiales: al grado de Teniente al señor Subteniente Christian Calle Alcón y al grado de Sargento Primero al Sargento Segundo Jesús Alberto Mamani Morales”, manifestó el mayor de la Policía Boliviana, Jhonatan Álvarez.
El reconocimiento fue entregado a los familiares de los uniformados, en una ceremonia de despedida en instalaciones de la Academia Nacional de Policías (Anapol) en La Paz. Christian Calle fue secuestrado y asesinado en Confital y Jesús Mamani, quien era un destacado bombero, falleció por un impacto de bala.
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El comandante General de la Policía, Augusto Russo, se dirigió a los familiares de los policías caídos y afirmó que no habrá impunidad en este caso. “No escatimaremos ningún esfuerzo para identificar, aprehender y poner ante la justicia a los cobardes que cegaron la vida de nuestros camaradas”, remarcó.
Los cuerpos de los uniformados fallecidos fueron trasladados al Mausoleo de la Policía en el Cementerio General de La Paz, luego de un sentido homenaje de sus camaradas quienes los despidieron en medio de sirenas, pañuelos blancos y un puente de agua.
Unidades policiales en diferentes puntos del país se sumaron al homenaje con crespones negros y el sonido de sirenas. Durante los operativos de desbloqueo también fallecieron los ahora tenientes Carlos Enrique Apata Tola y Brayan Jorge Barrozo Rodríguez.