El presidente Luis Arce aseguró este martes que el congreso convocado por la dirección política del MAS es “un atropello” a las organizaciones sociales que sustentan al partido. Señaló que se redujo la acreditación a solo cinco delegados por organización, cuando en 2016, el año en el que se hizo el anterior congreso, cada sector tenía 200 acreditados. “La convocatoria a este congreso forzado, forzoso es apenas de cinco representantes para los Interculturales, cinco representantes para la Csutcb (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia) y cinco para nuestras hermanas Bartolinas, eso es un atropello a las organizaciones sociales que hoy están siendo despojadas de su propio instrumento político”, sostuvo el mandatario. La postura del Jefe de Estado fue fijada durante el ampliado de emergencia de las Comunidades Interculturales, que este martes celebraron un ampliado de emergencia para analizar las consecuencias del congreso liderado por el expresidente Evo Morales, quien anunció su intención de postularse a la presidencia en los comicios de 2025. El ampliado masista, que se prolongará hasta este 5 de octubre, fue inaugurado este martes con la participación de delegados de todo el país, pero bajo un estricto control de ingresos y salidas ejercido por los cocaleros de las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba. “Hay un irrespeto a nuestras organizaciones. Hoy tenemos un congreso que no refleja la composición del MAS-IPSP que son nuestras organizaciones” dijo Arce y reveló que otros sectores como la Central Obrera Boliviana (COB) celebrarán reuniones de emergencia. En ese contexto, anticipó que el 17 de octubre las organizaciones sociales del Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos (IPSP) asumirán una determinación sobre su futuro político tras una movilización que tendrá lugar en El Alto. La fecha de esta concentración es emblemática porque coincide con los 20 años de la llamada Guerra del Gas, cuando se produjo la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada tras una crisis social que estalló por el rechazo a la exportación del gas natural a Estados Unidos y la demanda de la nacionalización de los hidrocarburos.