El presidente Luis Arce no ahorró calificativos para los legisladores que desde agosto aprobaron $us 800 millones aproximadamente cuando no lo hicieron a lo largo del año. Aprovechó para conminar a la Asamblea a aprobar un préstamo de $us 100 millones, aproximadamente, ofrecido por la agencia de cooperación japonesa, Jica.
“Hoy les conminamos a que en su próxima sesión también aprueben ese crédito de 100 millones de Japón para limpiar la cara del país ante ese hermano país de Japón. A ver si así el hermano pueblo de Japón nos pueda disculpar de las atrocidades que se cometieron en la asamblea al no aprobar oportunamente un crédito que debía haber sido aprobado para garantizar el voto en el exterior de las elecciones nacionales”, dijo iracundo el jefe de Estado.
El crédito del Japón al que hacía referencia el presidente Arce es un préstamo que el Gobierno gestionó en abril de 2023 y lo envió a la Asamblea, fue aprobado en la Cámara de Diputados, pero fue rechazado en el Senado. Por esa razón el crédito fue enviado a sesión de Asamblea y el arcismo logró un acuerdo con los jefes de bancada para aprobar y que ese dinero sea utilizado para el voto en el exterior.
En abril de este año se convocó a sesión e intentaron nuevamente aprobar el crédito y fue rechazado porque las bancadas están totalmente fraccionadas y el acuerdo con los jefes de bancada no tuvo ningún efecto. El préstamo fue tratado en cuatro oportunidades en el legislativo solo fue aprobado una sola vez, las otras tres la rechazaron.
El Gobierno japonés, a través de su embajador en Bolivia, Hiroshi Onomura, advirtió que, si no se aprobaba el préstamo de 100 millones de dólares, no se podrán gestionar nuevos créditos a favor del país.
“Hemos escuchado que quieren colocar a Bolivia en el mundo, pero durante todo este tiempo lo han colocado mal, porque al no aprobar el crédito con Japón del equivalente a 100 millones de dólares, estábamos en el mapa negativo de Japón, por su culpa, por esos asambleístas, por esos senadores, por esos diputados, que no entendieron el papel que tienen que hacer para servir al pueblo”, fustigó el jefe de Estado, en clara alusión a los discursos del presidente electo, Rodrigo Paz, quien dijo que esta semana puso a Bolivia en el mundo.
Arce adelantó que habrá una sesión más de la Asamblea y señaló que es su última oportunidad para reivindicar al país frente al gobierno nipón y acceder a otros préstamos que tendrá que asumir el gobierno de Rodrigo Paz, precisamente.
Por su parte, el embajador de Japón en Bolivia, Hiroshi Nomura, anticipó que está abierto para tocar el tema con las nuevas autoridades. Aunque alertó que el crédito de JICA vencerá a fin de noviembre.