Diversas fuerzas políticas e instituciones del país repudiaron las amenazas vertidas por sectores afines al expresidente Evo Morales, quienes intensificaron la intimidación contra el Tribunal Supremo Electoral (TSE), poniendo en grave riesgo la integridad personal de los vocales electorales.
El punto más alarmante de esta escalada de violencia se vivió con la advertencia de los evistas a los vocales del TSE, sobre la publicación de las direcciones de sus domicilios y el nombre de sus familiares, si no habilitaban a Morales hasta este viernes.
El hecho generó indignación nacional y ha encendido las alertas sobre el intento sistemático del evismo de deslegitimar al órgano electoral mediante amenazas, discursos de odio y violencia directa.
Frente a este escenario de tensión e intimidación, el repudio ha sido inmediato y transversal. La alianza APB-Súmate, en un pronunciamiento oficial, exigió el cese de las amenazas y la plena vigencia de la independencia del TSE, advirtiendo que “la democracia no se doblega ante la prepotencia de quienes no aceptan el Estado de Derecho”.
“Estas acciones promovidas por sectores vinculados al expresidente Evo Morales no son casuales, forman parte de un plan de desestabilización que busca sembrar el caos, generar miedo, e impedir la realización de elecciones libres, transparentes y democráticas”, dice el comunicado.
El expresidente y candidato Jorge Tuto Quiroga también fue contundente, al considerar que el evismo cruzó todas las líneas al pretender eternizar a Morales en el poder, recurriendo a “métodos mafiosos” para presionar a un órgano que sólo cumple la Constitución.
“Imagínense que un equipo diga antes del partido: sabemos dónde vive el árbitro, conocemos el nombre de su esposa, de sus hijas. Cuidado con cobrar penales en contra. Es absolutamente repudiable”, manifestó.
En el mismo tono se manifestaron varios asambleístas de oposición, quienes exigieron garantías para los vocales electorales y una investigación inmediata sobre las amenazas evistas. El diputado Alberto Astorga (Comunidad Ciudadana) calificó la actitud de los partidarios de Morales como la de un grupo criminal, mientras que el senador y candidato Rodrigo Paz apuntó a que las amenazas prueban que el evismo busca muertos para generar confrontación entre bolivianos.
Y el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, se pronunció expresando su preocupación por los discursos beligerantes y el hostigamiento a las autoridades electorales “en la situación de conflictividad que atraviesa el país por la crisis económica y el contexto pre electoral”.
A las declaraciones del propio Evo Morales, quien ha calificado al TSE como “instrumento del gobierno” y ha sembrado sospechas infundadas sobre la transparencia del proceso electoral de 2025, se sumaron los ataques de Ruth Nina, presidenta de PAN-Bol, quien, en tono agresivo, advirtió con que el TSE iba “a arder”, si no se inscribe la candidatura del expresidente.
En la opinión de políticos e instituciones democráticas, los hechos recientes evidencian una peligrosa estrategia para enturbiar el escenario electoral, ante la inminente imposibilidad de inscribir la candidatura de Morales, cuya habilitación ha sido cuestionada no solo por razones legales, sino también por la propia voluntad popular expresada en el referendo de 2016.