El alcalde de La Paz, Iván Arias, planteó este martes restringir por horas el uso de agua potable para evitar un desabastecimiento similar al que se sufrió en 2016. Existe una demora en el inicio de la época de lluvias en el occidente del país.
Durante el lanzamiento de una feria de concienciación sobre el cuidado del agua, la autoridad reconoció que, tras consultar con el interventor de la Empresa Pública y Social de Aguas y Saneamiento (Epsas), Bladimir Iraizos, se decidió asumir la recomendación de hacer un uso racional de este elemento vital.
“No podemos volver a pasar la crisis que nos pasó hace seis años y eso pasa por restricciones en determinados horarios y controles más estrictos de las filtraciones. Con Epsas estamos haciendo un relevamiento de filtraciones, porque se pierde mucha agua por cañerías viejas, estamos con Epsas para que se identifique estas cañerías viejas y se las cambie pronto”, dijo.
Explicó que la empresa se mostró partidaria de “tomar medidas preventivas”, independientemente que está garantizada la provisión de agua. Hace una semana se informó que se tiene reservas en las 10 represas hasta diciembre.
A raíz de estas cañerías que tienen un alto uso, el burgomaestre anunció que plantearán al Gobierno, junto con Epsas, “un cambio de cañerías en la ciudad de La Paz”, con el fin de evitar que el agua “se filtre en agujeros y más bien sea preservada para un buen uso” en la ciudad.
“Usted mismo, ¿qué hace con el agua con la que lava su ropa? Seguro la tira al canal cuando esa agua puede utilizarse para lavar sus baños, ponerla y no botarla. Las duchas, los jóvenes y las personas utilizan, máximo una ducha tres a cuatro minutos, no le echan cinco a 10 minutos, como si el agua fuera infinita. Y así estamos lavándonos los dientes, mientras estamos cepillándonos el agua está chorreando, por eso se requiere conciencia ecológica”, agregó el alcalde.