En Oriente Petrolero reina el buen ambiente. Luego de la victoria en la serie frente a Real Tomayapo por el torneo de repechaje de verano, el plantel albiverde experimentó un envión anímico importante. No solo se quitó una mochila de presión, sino que comenzó a ver cómo la temporada empieza a tomar forma y el panorama se vuelve más claro.
El equipo dirigido por el español David González necesitaba una respuesta futbolística que respaldara el proyecto. Y la encontró en el momento justo. El triunfo no solo significó avanzar de fase, sino recuperar confianza, credibilidad y armonía dentro del grupo.
Mucho tiene que ver en este nuevo aire el despertar de sus principales fichajes, que empezaron a mostrar destellos de la jerarquía que motivó su llegada. Cuando las incorporaciones rinden, el equipo crece y el entorno cambia.
Kevin Soni, quien solo había disputado algunos minutos en el clásico de ida frente a Blooming semanas atrás, volvió al ruedo con fuerza. El delantero camerunés fue titular, marcó un gol y dejó ver sus condiciones: potencia, movilidad y mayor soltura dentro del campo.
Después llegó el turno de dos nombres pesados: Eliaquim Mangala y Marcelo Martins. Experiencia, recorrido internacional y liderazgo para un plantel que necesitaba referentes dentro y fuera de la cancha.
Mangala, que aún no había debutado, tuvo su estreno el domingo en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera. Cumplió con solvencia, mostró su cuota de jerarquía y plantó presencia en la última línea albiverde, aportando orden y seguridad defensiva.
En cuanto a Marcelo Martins, poco queda por agregar. El máximo goleador histórico de la selección boliviana volvió del retiro a lo grande: anotó un gol y dio dos asistencias, demostrando que su olfato intacto puede cambiar partidos. Su influencia va más allá de las estadísticas; contagia carácter competitivo.
Todo este escenario ha permitido que el ambiente se descomprima en Oriente y que la tranquilidad vuelva a instalarse en el vestuario. Ahora, el equipo aguarda por el vencedor de la llave entre The Strongest y Nacional Potosí, con la convicción renovada y la ilusión de seguir creciendo.