¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Tendencias de aprendizaje y educación universitaria en salud

Martes, 17 de marzo de 2026 a las 04:00

En un lapso de cinco años se requerirá una fuerza laboral global de unos 84 millones de profesionales sanitarios para cubrir las necesidades del sector, que sumado esto a los adelantos tecnológicos, hace imprescindible que el sistema universitario promueva de la mejor manera recursos humanos altamente cualificados y aptos a las demandas de la sociedad.

Frente a este enorme desafío, un reciente documento publicado por el Tec de Monterrey, destaca las nuevas tendencias de aprendizaje en salud, ubicando a la innovación educativa como un pilar estratégico rumbo al año 2030. Expone como nuevos retos la incorporación de tecnologías (salud digital e inteligencia artificial, etc.), el diseño de experiencias de aprendizaje en entornos reales y simulados, uso de la creatividad en los mecanismos de evaluación y retroalimentación, así como la generación de evidencias sobre las prácticas y modelos más efectivos en las distintas disciplinas de la salud.

El presente informe agrupó diferentes experiencias como las tendencias de los modelos pedagógicos, organizacionales y tecnológico-digitales, vislumbrando la educación en salud como una “experiencia modular, personalizada, interdisciplinaria, tecnológicamente habilitada, pero humana en su esencia”.

Esta visión avizora métodos pedagógicos centrados en la experiencia significativa y orientada al estudiante -es lo que llamamos en Unifranz el “aprender haciendo”-, abordando la salud desde el punto de vista biopsicosocial. El aprendizaje basado en retos y problemas, según este documento, es una demanda creciente. Asimismo, las aulas dejan de ser espacios clásicos del siglo XIX para convertirse en verdaderos laboratorios de trabajos individuales y colaborativos, creativos e innovadores, dando pie al mejor desarrollo de las habilidades socio-emocionales. Son nuestras aulas dinámicas e inteligentes.

En cuanto a nuevas tecnologías, para Robert Kearns (Johns Hopkins University), la robótica, la realidad virtual y aumentada, entre otras, son instrumentos tecnológicos que requerirán ser integrados en las prácticas docentes. A su vez, deberán promoverse nuevas competencias tecnológicas en la formación de los futuros profesionales. Todo ello requerirá su orientación crítica y humana, pues como bien dice Thania Espinal (UNITEC), “la tecnología no enseña empatía ni humanidad”, por lo que será necesario una sinergia intencionada entre ambas dimensiones. Se trata de desarrollar la medicina cuyo epicentro sea el paciente. Para ello, además de ser profesionales competentes, deben ser “buenas personas”. 

Por último, el aprendizaje no tendrá su fin al terminar la carrera, sino que deberá desenvolverse durante la vida profesional. “Ya no se puede pensar en la educación como una vacuna aplicada en la juventud, sino como una serie de inoculaciones a lo largo de toda la vida”, nos dice Elizabeth Valencia-Borgert (St. Cloud State University). Esto conlleva a que las experiencias sobre las microcredenciales y el uso de otros modelos, permitirán especializarse en asuntos específicos, que guarden relación con las necesidades del mercado. 

En definitiva, un mundo nuevo nos espera. 

Sin embargo, esta nueva perspectiva exige no sólo del apoyo de las universidades, sino también del sector público y privado, creando un entronque virtuoso que permita desenvolver el sistema de salud en Bolivia, con eficiencia, eficacia y el barniz de un alto sentido de empatía, rememorando siempre el sabio mensaje de Augusto Mori: “Si puedes curar, cura, si no puedes curar, calma, y si no puedes calmar, consuela”. “Sólo así se garantizará una atención en salud verdaderamente integral, equitativa y centrada en las personas”, concluye este informe.

(*) El autor es vicerrector de Unifranz

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: