Fuera de las sui gneris elecciones judiciales llevadas a cabo el domingo pasado, la extradicin de Maximiliano Dvila sin lugar a dudas es una accin del gobierno actual que ms llama la atencin, no solo nacional.
En el pas multipluri, la declaracin de Anne Milgram, administradora de la DEA, manifestando que ningn funcionario corrupto es intocable, probablemente hace temblar a ms de un funcionario pblico que se encuentre comprometido en la corrupta y probablemente enorme red del narcotrfico multipluri. Milgram tambin dijo que Dvila transform su agencia en una mquina de trfico de cocana (El deber, El Da, Brjula digital 13/12/2024) y el mismo despacho de prensa seala que el caso ser manejado por el Fiscal Damian Williams para presentarlo ante la jueza Robyn F. Tarnofsky. Su caso ser supervisado por la jueza Denise L. Cote, todas, personalidades internacionalmente reconocidas del aparato legal de los Estados Unidos.
Ms all del hecho, est o no relacionado a la pelea interna del MAS, con los antecedentes conocidos del caso (van cuatro bolivianos extraditados a los EUA), el incremento de las incautaciones de cocana dentro y fuera del pas, el apresamiento en Bolivia de un pez gordo del narcotrfico peruano (Adrin Velarde Huamani Barn de la droga), las rutas del trfico de drogas (la ruta caipira en el oriente del pas), la presencia de crteles internacionales como el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho del Brasil o el crtel de Sinaloa de Mxico; el crtel del Tren de Aragua en el occidente del pas (aunque ya se nota su presencia tambin en Santa Cruz)en fin, ya no se puede negar, primero, que la magnitud del narcotrfico en Bolivia ha crecido de manera desmesurada.
Segundo, la infiltracin del narcotrfico en la polica boliviana y especficamente en la Felcn, es un hecho que exige una depuracin y reordenamiento estructural. Tercero, el abogado de Dvila manifest a la prensa que su defendido dej una carta conteniendo nombres de autoridades relacionadas al tema de su extradicin, lo que indica que la infiltracin lleg a niveles importantsimos en las actuales autoridades pblicas. Cuarto, que aparentemente nada escapa a la DEA y su expulsin no signific mucho en su accionar internacional relacionado al trfico internacional de drogas. Quinto, se nota, por lo menos, un grado de preocupacin e impotencia en el ala evista del MAS (por qu?), cuando un importante miembro de ese partido sugiere recurrir al Papa con antecedentes del tema!
El sexto punto tiene que ver con el accionar de Dvila en los EEUU. Por de pronto ya adelant que protega envos de cocana con personal armado y que adems cobraba un porcentaje por kilo transportado (Infobae 13/12/2024). Al momento de la redaccin de esta columna, faltaba por ver lo que Dvila dira para acortar o suavizar su probable condena, un hecho permitido por justicia del norte.
En todo caso, la experiencia internacional tambin muestra que el crimen organizado, especialmente el relacionado al trfico ilcito de drogas, suele ser cruel y despiadado al tratar de asegurar la impunidad de sus miembros que se encuentran todava en libertad y no vacila en amenazar a la familia y/o allegados de la vctima de turno, para acallarlo; eso, sin contar que tambin existe un cdigo entre malandrines que en tiempos de la mafia norteamericana le pusieron un nombre: la ley de la omert o ley del silencio.
Todava estamos viendo el desarrollo del hecho.