Fernando Orellana
En un mundo cada vez más globalizado, la conectividad aérea juega un papel determinante en la economía de un país. La competitividad de las naciones ya no solo depende de sus recursos naturales o infraestructura terrestre, sino también de su capacidad de integrarse eficientemente al mercado mundial. En este contexto, la adopción de una política de "cielos abiertos" permitiría a Bolivia fortalecer su competitividad, atraer inversiones y dinamizar industrias clave como el turismo, la exportación de bienes y servicios y la llegada de nuevas oportunidades de negocio.
Los cielos abiertos facilitan acuerdos entre los países que eliminan restricciones a las aerolíneas para operar en diferentes rutas internacionales, permitiendo mayor oferta, menores costos y un incremento en la llegada de visitantes. En Sudamérica, países como Chile, Perú y Colombia han implementado estas medidas con resultados muy positivos: solo por mencionar algunos ejemplos, mayor flujo de pasajeros, crecimiento del turismo de negocios (y turismo en general) además de un impulso significativo a sus economías locales, con acceso a mayor empleo. En el caso de Chile, la política de cielos abiertos ha permitido que aerolíneas de bajo costo ingresen al mercado, reduciendo tarifas aéreas y facilitando la movilidad de empresarios, turistas y profesionales. Perú, por su parte, ha fortalecido su hub en Lima (a través de su Aeropuerto Internacional Jorge Chávez), consolidándose como un nodo clave de conexión en la región, conectando Lima con más de 65 destinos a nivel nacional e internacional. Colombia ha logrado atraer mayor inversión extranjera en su sector turístico y logístico, a través de su Aeropuerto Internacional El Dorado, recibiendo aproximadamente 46 millones de pasajeros en 2024, convirtiéndolo en el aeropuerto más transitado en América Latina y Sudamérica.
Para Santa Cruz, que se posiciona como un hub económico y empresarial del país, esta política representa una herramienta clave para potenciar la industria de reuniones o MICE (Meetings, Incentives, Conferences and Exhibitions). Un mercado con mayor acceso a vuelos directos y conexiones internacionales más eficientes facilitaría la llegada de inversores, ejecutivos y expertos de diversas industrias, generando un impacto positivo en hoteles, restaurantes, aerolíneas, agencias de viajes, centros de convenciones, transporte, artesanos, entre otros actores clave que forman parte de la cadena de valor del turismo de negocios. En este marco, desde Cainco se viene consolidando desde la gestión 2024 “Santa Cruz Convention & Visitors Bureau”, una iniciativa diseñada para transformar a la ciudad en la sede preferida para eventos internacionales. Este esfuerzo no solo generará oportunidades económicas, sino que contribuirá al posicionamiento de Santa Cruz y Bolivia como un destino estratégico para convenciones y foros internacionales.
Asimismo, desde Cainco se ha impulsado el “Núcleo de Internacionalización”, cuyo objetivo es apoyar a las empresas bolivianas en su acceso a mercados globales. En un contexto de adversidad económica caracterizada por la escasez de divisas, un tipo de cambio paralelo con una diferencia aproximada del 70% respecto al oficial y restricciones a las exportaciones, una mayor conectividad aérea no solo fortalecería el comercio exterior, sino que brindaría oportunidades concretas para diversificar la economía, atraer inversión y mejorar la imagen del país en los mercados internacionales. La experiencia de otros países demuestra que la eliminación de barreras aéreas puede generar un incremento sustancial en la actividad exportadora, permitiendo que empresas bolivianas lleguen a más destinos con menores costos logísticos y mayor previsibilidad en sus operaciones.
La reciente suspensión de exportaciones de carne es un claro ejemplo de las barreras que enfrentan los exportadores nacionales. Limitar el comercio afecta la confianza de los socios internacionales y por lo tanto restringe el crecimiento del sector productivo. En cambio, apostar por la conectividad global mediante una política de cielos abiertos sería un paso en la dirección correcta para garantizar una economía más competitiva. La eliminación de restricciones permitiría que el país se convierta en un centro logístico clave (como lo es también el tan anhelado proyecto del Hub Viru Viru), aprovechando su ubicación estratégica al ser corazón de Sudamérica, atrayendo inversiones en sectores como la carga aérea, la tecnología y los servicios de alta especialización.
A lo largo de 110 años, Cainco ha sido un actor clave en la transformación económica del país, impulsando iniciativas que conectan a Bolivia con el mundo. Hoy, la visión que se convierte en futuro nos lleva a seguir promoviendo medidas que faciliten la internacionalización, la inversión y el turismo de negocios. En este sentido, apostaremos por un país más competitivo y próspero, donde la conectividad sea un pilar fundamental del desarrollo económico, en beneficio de todos los bolivianos.