Paro de cinco días. Indignación, ese es el sentimiento que ha provocado a cientos de pacientes un nuevo paro -esta vez de 120 horas- declarado por los dirigentes del sector salud del sistema público, en demanda del pago del bono de vacunación. Además de tener que madrugar por una de las pocas fichas de atención que se entregan a diario en los nosocomios, dormir a la intemperie en sillas o cartones, pasando frío y hambre, los pacientes ahora sufren por la no atención en la consulta externa.
El enojo llegó al extremo que, este lunes, pacientes con cáncer, insuficiencia renal, adultos mayores y personas con discapacidad decidieron no callar y hacerse escuchar. Ellos no solo rechazan los constantes paros del sector salud, sino que también piden a las autoridades y a los dirigentes del sector pensar que, detrás de cada paro hay un tratamiento perdido y vidas en riesgo. “No pedimos caridad, exigimos derechos; no pedimos favores, exigimos humanidad”, indicaron.
La Defensoría del Pueblo decidió intervenir en el conflicto. ¿Tarde? Nunca lo es. “Una conquista sectorial nunca puede estar por encima del derecho a la salud y a la vida”, dijo Sheila Gómez, representante regional de dicha institución a tiempo de convocar a la Gobernación y a la dirigencia sindical a dialogar y poner fin al conflicto.
Mientras tanto, hay instituciones y parlamentarios que anuncian proyectos de ley para frenar y sancionar los constantes paros en el sector salud y también para sentar mano a autoridades por incumplimiento de deberes.