¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Clasificados

Cara a Cara

Lunes, 28 de julio de 2025 a las 00:00

Los otros protagonistas. Mientras los reflectores apuntan a los candidatos, sus eslóganes y escándalos, hay un engranaje silencioso que sostiene las elecciones: miles de bolivianos que trabajan sin pausa para que el 17 de agosto todo funcione. Entre ellos, más de 5.000 notarios electorales contratados en todo el país, encargados de garantizar el orden y la transparencia en cada recinto. A ellos se suman miles de jurados electorales —204.156 en Bolivia y 7.362 en el exterior— que, pese a ser elegidos al azar, han respondido con responsabilidad a la convocatoria. Son ciudadanos comunes que, por un día, se convierten en custodios de la democracia.

Pero hay otros aún más invisibles: los funcionarios de planta del Órgano Electoral. No son vocales ni portavoces, pero conocen el sistema mejor que nadie. Muchos llevan 10, 15 o 20 años al servicio de un proceso que los exige durante todo el año, no solo en campaña. Recorren listas con lupa, verifican el cumplimiento de la paridad de género, capacitan a jurados, procesan miles de cartas y solicitudes, generan material electoral, asisten a audiencias —muchas innecesarias— y responden a presiones, amenazas y reclamos con profesionalismo y entereza.

Su trabajo no hace ruido,  no busca aplausos ni titulares. Mientras los actores políticos tensan el clima electoral con discursos encendidos, estos funcionarios operan en silencio, con vocación y meticulosidad. Son, sin duda, los otros grandes protagonistas de esta elección. Sin ellos, el proceso no caminaría. Y sin su esfuerzo sostenido, la democracia no tendría cimientos sobre los cuales levantarse cada cinco años.
 

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

Las notificaciones están desactivadas

Para activar las notificaciones: