Este miércoles se recordó el Día Internacional contra el Cáncer de Cuello Uterino. Una enfermedad que es prevenible, pero que en nuestro país le quita la vida a 5 mujeres al día. Y en Santa Cruz, más del 30% de la población femenina que acudió a la consulta ante una sospecha de cáncer de cuello uterino, en efecto, sí lo tenía (datos del Sedes de 2023). El cáncer de cuello uterino es el tipo de cáncer más frecuente en Bolivia y la principal causa de mortalidad oncológica en mujeres.
Según el Ministerio de Salud de Bolivia, entre 2016 y 2023 se confirmaron 13.415 casos de cáncer de cuello uterino, lo que representa el 26% de los diagnósticos de cáncer en mujeres (el más alto de Latinoamérica), seguido del cáncer de mama, con un 16%. Sin mencionar todos los casos de bolivianas que no acudieron a un centro de salud para detección ni tratamiento, como suele ocurrir porque el tema ginecológico -aunque parezca increíble- sigue siendo un tabú que cohíbe a muchas. Esas mujeres no figuran en la estadística, pero tienen rostro, nombre y familias detrás de ellas que sufren.
Hoy más que nunca, no debe faltar en los colegios, universidades, medios de comunicación y redes sociales información para derrotar al enemigo de la ignorancia que se asocia al crecimiento de la enfermedad. Una consulta médica rutinaria, un Papanicolau y la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH) pueden hacer la diferencia.
Hoy, desde este espacio, levantamos la voz para crear conciencia sobre la prevención para salvar vidas y darles a las mujeres el derecho a estar sanas, soñar y alcanzar sus metas.