El sueño americano que se frustró. Este sábado llega a Bolivia el primer boliviano deportado por la gestión de Donald Trump, después de este vienen dos más que ya tienen emitidos sus salvoconductos para llegar, todos en marzo. Detrás de ellos hay poco más de un centenar que ya se encuentra en centros de detención, aprehendidos por su estatus migratorio irregular en EEUU. Para ellos, la situación no ha sido de ensueño, pues sus planes se han truncado y deberán someterse a un proceso de deportación en el que un juez valorará cada situación para definir su futuro.
El encargado de Negocios de Bolivia en EEUU, Henry Baldelomar, le dijo a EL DEBER que al grupo de 127 detenidos se le han sumado esta última semana 5 connacionales más. Ya visitó a los que están en el centro de detención de Virginia, donde hay un importante número de bolivianos.
Según el censo de 2020, en total hay 123.000 con residencia legal, esa es toda la información que se tiene, sin un número proyectado sobre quiénes no tienen en orden su estatus migratorio.
No sobrepasa la decena el número de los bolivianos que serán devueltos por EEUU (de momento), la mayoría de ellos se sometió a una audiencia preliminar en la que manifestaron su deseo de retornar a su país de origen y es menor el caso de los que se empeñan en quedarse y que se les dé la oportunidad de poner en regla sus papeles. ¿La tendrán fácil? Seguramente que no. ¡Qué bonito hubiera sido que no hubiesen tenido la necesidad de salir afuera! Que se les hubiese dado oportunidades de una vida digna en casa, en su tierra, que sus sueños hubiesen tenido asidero aquí, junto a sus seres queridos, donde también podrían haber dejado un legado y una herencia.