“No todo lo puede resolver el Comité”. Fernando Larach, actual presidente de la entidad cívica defiende su gestión (próxima a acabar) y reivindica el trabajo de una institución singular. Muchas voces han apuntado al cívico durante los dos años al frente del Comité pro Santa Cruz. No ha sido una gestión fácil tanto por las circunstancias políticas y económicas que han envuelto al país como por la fragmentación profunda que se vive en Santa Cruz. Los ataques a Larach han sido recurrentes y, en cierta medida, grotescos.
Concluye la gestión con un aporte intelectual más que social. El informe sobre la relación entre Santa Cruz y el Estado, uno de los mandatos del cabildo realizado en enero del 2023, será una guía jurídica para un futuro posible. El nuevo presidente tendrá la misión de transformar esos lineamientos en acciones; es decir, dinamizar al Comité y conectarlo con la gente. Hasta ahora han anunciado su interés de participar en la elección Agustín Zambrana, Félix Oros y el cívico de San Ignacio de Velasco, Dino Franco y el actual vicepresidente, ‘Teyo´ Cochamanidis, que mostró un abrupto distanciamiento con Larach.
Flaco favor le hace a la institucionalidad la posición asumida por Cochamanidis. Feo e innecesario desplante. Es muy probable que ´Teyo’ asuma las riendas cívicas. Así lo marca la tradición institucional. Pero asegurar que su gestión “será diferente” a la actual, en la que también ha participado, provoca una pregunta. ¿Qué aportó al Comité pro Santa Cruz en sus dos gestiones como vicepresidente?