Ronnardho tena quince aos cuando cruz ilegalmente la frontera. Francisca (*) tuvo miedo muchas veces y pens interrumpir el largo viaje, pero al final aguant. Jorge recurri a los servicios de unos coyotes para poder entrar desde Bolivia.
Dos hombres venezolanos y una mujer cubana cuentan a DW cmo fue la experiencia de ingresar a Chile por el desierto, esquivando la presencia policial y militar y muchas veces poniendo en riesgo la propia integridad para alcanzar el sueo de una vida mejor.
Francisca, cubana, 33 aos: "Tuve mucho miedo
Yo soy cubana, enfermera licenciada, y estaba cumpliendo una misin internacionalista en Venezuela. En una visita a Cuba me pagaron por un ao trabajando fuera de mi patria y era muy abusivo, muy poco dinero, no me pagaron casi nada. Fue muy doloroso, lo sent como una explotacin hacia el personal de salud. Estuve un mes en Cuba y cuando ya estaba por volver a Venezuela tom la decisin de irme de mi pas, porque ah no tena futuro. Cuando desertas tienes que estar ocho aos sin entrar a tu pas. Pensamos en irnos a Chile porque mi esposo tena una familia ac que nos poda ayudar y guiar los primeros meses. Yo pensaba revalidar mi ttulo y tener un estatus legal. Salir de Venezuela fue muy difcil por los policas, tuve mucho miedo. El tramo hacia Colombia es complicado, hay que cruzar un ro y debes sortear a guardias que a veces extorsionan a las personas. Yo hice paradas en Colombia, Ecuador, Per y luego Bolivia, un tramo muy peligroso, subiendo montaas. Adems, hay que pasar un ro en una canoa. Luego tienes que caminar todo el desierto de Chile, que es bastante extenso, con mucho sol, mucho cansancio, con el susto por los policas. Yo dud muchas veces, pero cuando tomas esta decisin realmente ya no hay vuelta atrs. En el desierto me encontr con personas que estaban en mi misma situacin. Tenamos que escondernos de los policas. Una sabe que hay riesgo en todas las travesas que hicimos, porque la verdad es que no sabemos qu nos vamos encontrar en el camino. Hay miedo, hay zozobra y toca enfrentarse con distintas personas, pero por suerte yo no tuve problemas. Aunque por desgracia no puedo regresar a Cuba en ocho aos, no pienso quedarme en Chile. Este pas no es lo que esperaba. Tiene muchas cosas buenas, claro, pero hay otras a las que no me adapto. Es una cuestin personal ma. Le agradezco a Chile porque mi hijo naci aqu, pero esto no es para m. Adems yo quiero estar legal en un pas y Chile no me da la posibilidad de poder regularizarme, es imposible. Quiero estar en un lugar donde pueda revalidar mi ttulo, donde pueda trabajar en lo que s hacer, abrirme paso en la sociedad. Yo tom la decisin de abandonar Venezuela hace tres aos, porque toda mi familia estaba en Chile y yo pens que ac me iba a ir mejor que all. Siempre fue el nico pas que tuve en mente. Y claro, en algn momento del viaje pens en regresar porque vea a nios llorando, a gente que bajaban de los buses por distintos motivos, y pasas fro y hambre, pero siempre pensaba en el motivo que me daba fuerzas para seguir el camino: ver a mi familia. En el viaje pasas por muchas experiencias. Viajas en bote, bus, auto y tambin caminas. En todos los pases hice una parada: en Colombia, en Ecuador, en Per y en Bolivia. El nico tramo en que no puedes descansar es cuando ya ests en Chile, porque deseas llegar pronto para ver a tus seres queridos. En algunos tramos del desierto hay personas que caminan hasta seis horas, depende de la suerte de cada uno. Yo camin seis horas por el desierto, porque siempre que estbamos por llegar los militares nos mandaban de vuelta. La segunda vez que pasamos un gua busc un auto y todos se montaron ah, nios, bebs, personas mayores, siempre con el peligro de que la gente se cayera de esa camioneta. Yo tena quince aos cuando cruc la frontera, as que me pegu a una seora que tena unas nias pequeas. Algunas veces es peligroso, pero muchas personas viajan en familia. Yo saba que para entrar haba que autodenunciarse ante las autoridades, para luego poder hacer los trmites para regularizar la situacin, pero yo tena miedo de que por ser menor de edad me fueran a devolver. En el camino vi militares y cuando tom el bus a Iquique, a poco de comenzar el viaje aparecieron unos policas. Espero en algn minuto regresar a mi pas de visita, pero ahora mi futuro est en Chile. Tom la decisin de venirme a Chile por lo que estbamos viviendo en Venezuela, donde la cosa era insostenible. Cada vez ms catico, cada vez ms caro, cada vez menos posibilidades de conseguir empleo. Pensando en mi esposa y mis hijos, que estn estudiando, viaj a Chile para buscar algo mejor, a ver si lograba estabilizar mi situacin y conocer un poco ms cmo funcionaba el sistema ac. Yo tom un avin hasta Bolivia, donde tengo a un hermano. Ah me qued dos das y tom un bus hasta la frontera, que la cruc caminando por el desierto. All nos esperaba una camionetica ya en Chile, que fue la que nos trajo hasta Arica. Desde ah viajamos hasta Santiago. En realidad es un poco fuerte ver a las mujeres, los nios atravesando ese desierto. Esa travesa fue complicada, porque cruzamos casi de noche. Haba que parar, descansar por los nios, y algunas veces haba que tirarse al piso porque veamos linternas, pensamos que de los funcionarios que custodian la frontera. Haba que estar atentos, tirarnos a tierra, aguantar diez o quince minutos, hasta que no se vieran ms esas luces. Los mismos guas que nos traan nos decan que nos tirramos al suelo, que no hiciramos bulla, que no prendiramos los celulares, para que no se dieran cuenta de que estbamos ah. Conoc gente que cobraba por pasar gente y coordinaba los grupos, pero no s si eran personas peligrosas, porque mi relacin con ellos fue que me pasaban, yo pagaba y nada ms. En Chile tengo un primo que llevaba cuatro aos ac cuando yo llegu. l me estaba esperando para empezar a trabajar apenas yo llegara y fue l quien me dijo que me autodenunciara de una vez para as estar un poco ms tranquilo y para ver si agilizbamos el proceso de regularizacin. (*) Nombre cambiado a solicitud de la entrevistada. DW conoce la identidad verdadera de esta persona. (ers)Ronnardho, venezolano, 18 aos: "Camin seis horas por el desierto
Jorge, venezolano, 45 aos: "Conoc gente que cobraba por pasar los grupos