La ciudad de Rio de Janeiro decidió finalmente suspender su multitudinaria fiesta de Año nuevo ante la llegada de la variante ómicron de coronavirus a Brasil, una medida tomada por la mayoría de capitales del país y que suma dudas sobre la realización del célebre Carnaval carioca.
"Vamos a cancelar de esta forma la celebración oficial de la fiesta de Año nuevo en Río, anunció este sábado el alcalde Eduardo Paes en Twitter.