La investigación que desarrolla la justicia argentina sobre el avión venezolano retenido en Ezeiza reveló un dato nuevo que complica aún más el origen de la aeronave. Una credencial de piloto hallada durante el registro judicial vincularía a la empresa Qeshm Fars Air como la compañía originaria del avión.
Dicha empresa iraní está incluida en la lista negra de entidades terroristas de Estados Unidos. Es más, el CEO de Qeshm Fras Air sería el piloto iraní imputado por posibles vínculos con el terrorismo internacional, informa el diario argentino Clarín. El departamento del Tesoro de Estados Unidos insiste en que muchas aerolíneas comerciales iraníes como Qeshm Fars Air y Mahan Air apoyan los esfuerzos del régimen iraní para fomentar la violencia regional a través del terrorismo, sus programas de armas, señala la nota. Desde dicha institución se considera que Irán confió reiteradamente en aerolíneas comerciales iraníes para transportar soldados y material bélico hacia destinos internacionales en promoción de las operaciones terroristas, financiadas por el estado iraní. Venezuela reclama la devolución de la aeronave Boeing 747 que pertenece a Emtrasur, empresa subsidiaria de la estatal Conviasa. La información ofrecida por Venezuela ha sido cuestionada por la fiscal Incardona. La autoridad judicial desconfía de esa información. Fue hallada documentación (plan de vuelo) en la que, al 23 de abril de 2022, la aeronave figuraría como perteneciente a Qeshm Fars Air, lo cual se contradice con la información presentada por la tripulación en cuanto a que fue adquirida por la empresa venezolana Emtrasur el 11 de enero de este año, detalló la fiscal. Durante la inspección también se encontró una credencial identificativa a nombre de Captain Gholamreza Ghasemi correspondiente a la empresa Qeshm Fars Air, indica el documento al que accedió el medio argentino. Autoridades estadounidenses consideran que la empresa iraní cuenta con antecedentes de participación directa en la actividad terrorista, ya que proporciona asistencia a la Quds Force y a la aerolínea iraní Mahan Air, las cuales han sido designadas como entidades terroristas (Terrorista Global Especialmente Designado, SDGT). Por el momento, la fiscalía mantiene un proceso abierto conforme las obligaciones del Estado Argentino para prevenir y sancionar hechos de terrorismo. La inconsistencia entre la lista integrante de la tripulación que partió de Venezuela y la lista presentada en Ezeiza llamó la atención de las autoridades judiciales. “Deberá ser esto materia de investigación, en tanto no está claro cuál fue la razón por la que ese tripulante que salió de México no llegó a Buenos Aires y por qué ingresó al vuelo Mohammad Khosraviaragh que fue quien, efectivamente, fue registrado por la Dirección”, amplió la fiscal. Más allá de que era otro nombre, observan las autoridades argentinas, también tenía otro número de pasaporte, es decir, se trataba de otra persona.