La pequeña isla italiana de Lampedusa, cuyo principal centro de acogida está saturado en plena pandemia del coronavirus, recibió la noche del sábado a cerca de 370 nuevos migrantes que viajaban en un viejo pesquero, mientras el barco humanitario "Sea-Watch 4, con una cantidad similar de personas a bordo, espera un puerto de desembarco.
El pesquero llevaba a 367 migrantes, según la cifra revisada a la baja por las autoridades locales, entre ellos 13 mujeres y 33 menores.
La embarcación, avistada frente a Lampedusa y que amenazaba con naufragar debido a los fuertes vientos, fue escoltada por guardacostas italianos y la Policía hasta el puerto de la isla, precisa la agencia italiana Ansa.
Los migrantes, cuya nacionalidad no se ha dado a conocer, desembarcaron en pequeños grupos y se sometieron a controles de temperatura, antes de ser trasladados a un centro de la isla gestionado por una parroquia.
A su llegada, se congregó en el puerto un grupo de manifestantes de la ultraderechista Liga.
Situación sin precedentes
El centro de acogida de urgencia de Lampedusa está ya abarrotado, con 1.160 migrantes, diez veces más que su capacidad máxima.
Hablando de una situación sin precedentes, el alcalde de Lampedusa, Totò Martello, anunció una reunión el lunes con representantes de los gremios profesionales de la isla para convocar una huelga general.
Bajemos las persianas, el Gobierno nacional sigue manteniendo un silencio espantoso, dijo, en un comunicado.
Si un barco pesquero de este tamaño llega con cientos de personas y nadie lo ha detectado, esto significa que no hay controles en el Mediterráneo. ¿Qué hacen los navíos militares?
No estamos en guerra, ¿por qué no los utilizan para intervenciones de seguridad en el mar y para transferir migrantes?, se preguntó.
Desde el viernes, antes de este desembarco masivo, una treintena de pequeñas barcas, mayoritariamente procedentes de las costas tunecinas, habían alcanzado la isla con 500 migrantes a bordo, según la prensa italiana.
Sicilia registró este domingo 34 nuevos casos de Covid-19, entre ellos 4 de migrantes, lo que eleva el número de contagios a 1.114.
El presidente de la región, Nello Musumeci, alertó que se avecina una crisis humanitaria y sanitaria.
La región no puede seguir pagando la indiferencia de Bruselas y el silencio de Roma, se quejó el presidente, en el poder gracias a una alianza de la derecha y la extrema derecha.
Hace una semana adoptó un decreto para cerrar todos los centros de acogida de Sicilia (región de la que Lampedusa forma parte) al denunciar condiciones de higiene inaceptables teniendo en cuenta la epidemia, pero su decisión fue rechazada por la justicia italiana.
Los guardacostas italianos también trasladaron el sábado a Lampedusa a 49 personas, la mayoría mujeres y niños, que fueron socorridas en el Mediterráneo por el barco fletado por el artista urbano Banksy, el Louise Michel.
El resto de los 150 pasajeros de este navío fueron trasladados el sábado por la noche al barco humanitario Sea-Watch 4, que tiene actualmente 350 personas a bordo y busca un puerto para desembarcar.
Muchos de los migrantes sufren deshidratación o graves heridas, según la ONG Médicos Sin Fronteras.
Este domingo, una embarcación de migrantes, remolcada por la Policía, se incendió de manera accidental cuando se acercaba a las costas de Calabria (sur de Italia), con un saldo de cuatro muertos, dos desaparecidos y cinco heridos, según las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con los últimos datos de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), los intentos de travesía en el Mediterráneo, la ruta migratoria más letal del mundo, aumentan.
Entre principios de enero y finales de julio, los intentos de salir de Libia aumentaron un 91%, en comparación con el mismo periodo del año pasado, lo que representa 14.481 personas que emprendieron el peligroso viaje.