El enviado especial estadounidense para Serbia y Kosovo dijo que esos dos gobiernos acordaron reunirse en la Casa Blanca a fines de junio para reanudar el diálogo, aparcado desde hace más de un año.
La reunión fue anunciada a través de Twitter por el exembajador de Estados Unidos en Alemania Richard Grenell, designado por el presidente Donald Trump para abordar las persistentes hostilidades entre Serbia y su exprovincia Kosovo.
Grenell dijo que había recibido "el compromiso de los gobiernos de Kosovo y Serbia para poner un alto a las batallas diplomáticas con el fin de reunirse en Washington, DC en la Casa Blanca el 27 de junio.
Ninguno de los gobiernos balcánicos confirmó inmediatamente la reunión, pero el presidente de Kosovo, Hashim Thaçi, recibió de buena manera la iniciativa en su cuenta de Twitter.
Más temprano, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, aludió indirectamente a la reunión y dijo que no excluye la posibilidad de ir a Washington luego de un próximo viaje a Moscú, aliado clave de Belgrado en el conflicto con Kosovo.
La disputa entre los dos países esta centrada en el rechazo serbio a la independencia de Kosovo, donde reside una mayoría étnica albanesa, declarada en 2008 tras un sangriento conflicto de secesión.
Estados Unidos y la mayor parte de los países de Europa occidental reconocen a Kosovo como Estado independiente, al contrario de Rusia y China, aliados de Serbia.
Los vecinos iniciaron en 2011 negociaciones lideradas por la Unión Europea para normalizar su vínculo, pero el diálogo ha estado empantanado desde fines de 2018.
El esfuerzo de Grenell para sentar a la mesa a las dos partes ha incluido en particular una fuerte presión sobre Kosovo para que elimine un arancel sobre las importaciones serbias que constituía uno de los mayores obstáculos para retomar el diálogo.