Israel no despierta de la pesadilla que comenzó este sábado, tras el inesperado y mortífero ataque de Hamás, el grupo terrorista que se infiltró en varias localidades y mató a más de 600 personas hasta ahora. Entre estas víctimas se encuentran dos paramédicos que iban a bordo de una ambulancia para prestar primeros auxilios a los heridos. Murieron en pleno cumplimiento de su labor, cuenta Chaim Rafalowski, director nacional de Gestión de Desastres del Maguen David Adom (Servicio Nacional de Emergencia y Asistencia Médica), desde Tel Aviv (Israel). En el tercer día del ataque aéreo como terrestre, el sistema hospitalario de Israel se encuentra en alerta roja, cuenta Rafalowski en entrevista con “Influyentes” de EL DEBER Radio. “Estamos con más de 1.500 ambulancias desplegadas, listas para atender cualquier eventualidad. El personal sale a atender bajo fuego”. De acuerdo a Rafalowski, los terroristas de Hamás dispararon directamente al vehículo oficial que circulaba con la luz roja encendida al igual que la sirena. “Vamos a seguir atendiendo. Atendimos a terroristas heridos durante el combate; y desde el momento en que ya no son comandantes son atendidos por el personal de salud”, detalló. Según el Ministerio de Salud de Israel, hay más de 2.000 heridos que actualmente son atendidos en dos hospitales que se encuentran al sur del país. Para evitar la saturación de ambos nosocomios, se está trabajando en el traslado de los pacientes para asegurar la calidad de las personas que se encuentran hospitalizadas. Muchos israelíes estaban durmiendo cuando empezó el ataque. El sábado era el sabbat judío y también un día festivo sagrado, lo que significaba que las familias planeaban pasar tiempo juntas en casa o en la sinagoga, y los amigos se reunían. Y es que los israelíes han sido víctimas de una sorprendente arremetida de Hamás. Este ataque es de una magnitud y crueldad sin precedentes, recordando en muchos aspectos los horrores del 11 de septiembre. Incluyó la invasión en Israel, el secuestro y asesinato de cientos de soldados y civiles, llevándolos a Gaza, manteniendo 22 ciudades israelíes como rehenes, disparando miles de cohetes hacia Israel. En respuesta, el Estado de Israel declaró un estado de guerra, informó el Gobierno israelí. “Hay tristeza, no hay temor” “Antes que todo hay tristeza, no hay temor. Somos una sociedad fuerte, resiliente y hablo de una sociedad que el 21 por ciento no son judíos. Somos una sociedad fuerte que fue atacada de una forma horrible y va a responder. Hay la determinación de resolver esta situación”, concluyó Rafalowski.