Los servicios de salud de China y de varios países de Europa identificaron durante las últimas semanas de 2019, exactamente hace cinco años, los primeros casos provocados por el virus SARS-CoV-2 (covid 19), el responsable de la mayor pandemia que enfrentó la humanidad.
Los servicios sanitarios de más de 234 países reportaron hasta el 10 de noviembre de 2024, siete millones de fallecidos efecto de este virus, pero los especialistas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocieron el viernes que se superó los 20 millones de decesos.
Según esa base de datos, presentada por el organismo internacional a propósito del quinto año de la aparición del virus, en total 777 millones de casos se registraron desde ese 2019.
Los datos, según la OMS, son mayores a las grandes pandemias de la historia como la de gripe de 1918 o incluso con la peste bubónica medieval “que afectaron a poblaciones globales mucho más pequeñas que la actual, por lo que su impacto demográfico relativo”.
Diciembre de 2019, cuando todo empezó
Los primeros casos de lo que luego sería como covid-19 se identificaron en diciembre de 2019 en la ciudad central china de Wuhan, y fueron notificados a la OMS el 31 de ese mes.
El 5 de enero de 2020 la agencia publicó su primera alerta por lo que entonces denominó “neumonía de origen desconocido detectada en China”; el 30 de enero declaró la alerta internacional por ella, el 11 de febrero la bautizó como “covid-19”, y el 11 de marzo la declaró oficialmente una pandemia.
“Recuerdo la primera rueda de prensa que di sobre ello el 14 de enero, pensé que nunca iba a participar en otra”, dijo Van Kerkhove, quien acabó protagonizando durante tres años cientos de conferencias sobre el tema junto al jefe de emergencias de la OMS, Mike Ryan.
Los desafíos
Maria Van Kerkhove, líder de la respuesta de la OMS al Covid desde 2020, enfatizó que, aunque la enfermedad ya no es vista como una amenaza inminente, el virus sigue circulando de manera significativa en todo el planeta.
“No oímos ya hablar de la covid, pero el virus sigue extendido en todo el mundo. No hay mucha visibilidad sobre ello porque la vigilancia y los tests se han reducido drásticamente”, señaló la científica.
La agencia de la ONU recibió este año la notificación de tres millones de casos globales, una cifra muy alejada de los 445 millones de 2022, el año con más contagios contabilizados. Esos casos incluyeron este año unas 70.000 muertes, 50 veces menos que los 3,52 millones de fallecimientos de 2021, el año más letal en cifras oficiales.
Según la experta, el SARS-CoV-2 se ha transformado, gracias a las vacunaciones y a su evolución a variantes más contagiosas, pero menos letales, en un patógeno comparable a la gripe, aunque aún puede ser peligrosa en personas mayores y grupos vulnerables.
Van Kerkhove dijo que la OMS “pide, siempre que tiene oportunidad, que no se olvide que es un virus que afectó a casi toda la población del planeta, bien por haberlo sufrido o por tener familiares que lo padecieron o incluso falleció por él”.
Que la historia no se repita
La agencia de la ONU impulsa un tratado contra las pandemias. El acuerdo se negocia desde hace casi tres años, con el fin de preparar mejor a todos los países ante futuros patógenos con potencial pandémico, ya sean nuevos coronavirus, la temida gripe aviar (muy letal aunque aún no transmisible entre humanos) u otro desencadenante todavía desconocido, esa hipotética “enfermedad X”.
La OMS no pudo lograr que el tratado se firmara en su asamblea de junio, por lo que las negociaciones continúan, obstaculizadas sobre todo por la falta de consenso entre países en aspectos como la comercialización y distribución de vacunas, tratamientos y pruebas de diagnóstico en caso de pandemia.
“La gente quiere que la covid quede en el pasado, pretender que nunca ocurrió porque fue algo traumático, pero eso nos impide prepararnos para el futuro”, advierte Van Kerkhove.