La esposa del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, Gianina García Troche, fue extraditada desde España y enviada al penal militar de Viñas Cue, en el país vecino de Paraguay, este miércoles, mientras enfrenta un proceso judicial por lavado de dinero en el marco del operativo “A Ultranza”. La medida coincide con nuevas revelaciones del gobierno de Estados Unidos sobre el paradero del prófugo, a quien vinculan con una red criminal que operaría desde Venezuela.
García Troche está imputada desde 2022 por presuntamente facilitar la circulación de dinero ilícito a través de la constitución de sociedades y apertura de cuentas bancarias. La Fiscalía paraguaya sostiene que actuaba como pieza clave para resguardar las ganancias del narcotráfico internacional encabezado por su esposo, considerado uno de los criminales más buscados del continente.
Durante su audiencia de medidas cautelares, la jueza determinó su reclusión preventiva en Viñas Cue, por razones de seguridad y para evitar posibles riesgos procesales. La defensa, encabezada por el abogado Santiago Moratorio, lamentó la decisión. “Ella se entregó por voluntad propia, renunció al asilo y vino a someterse a la justicia. No representa ningún peligro ni tiene antecedentes”, afirmó.
El letrado también subrayó que, inicialmente, García fue acusada de tres delitos, pero actualmente solo enfrenta cargos por blanqueo de capitales, al considerar que las otras imputaciones fueron infundadas.
En paralelo a este hecho, Estados Unidos reveló avances en la búsqueda de Sebastián Marset. El funcionario Cartwright Weiland, de la Oficina de Asuntos Internacionales sobre Narcóticos, indicó en conferencia de prensa que los indicios más sólidos apuntan a que Marset se encuentra oculto en territorio venezolano. Pese a su condición de prófugo, el narco uruguayo mantendría un estilo de vida de alto lujo, que incluye carreras de autos deportivos, la compra de equipos de fútbol y hasta un zoológico privado.
Con la extradición de García Troche y las nuevas pistas sobre el paradero de Marset, las autoridades redoblan esfuerzos para desmantelar la estructura financiera y de protección que ha mantenido al narco en la clandestinidad durante más de dos años. El caso “A Ultranza” continúa siendo una de las mayores operaciones contra el crimen organizado en la región.