El número de fallecidos por coronavirus en Estados Unidos se situó en 38.664 personas ayer sábado tras aumentar en 1.891 muertos en 24 horas, según un balance de la Universidad Johns Hopkins.
Estados Unidos registró un total de 732.197 casos confirmados de Covid-19 desde el inicio de la pandemia, de acuerdo con esa universidad de Baltimore (este). El país tiene el mayor número de casos y fallecidos por la epidemia en todo el mundo.
Desde Nuevo Hampshire hasta California, cientos de estadounidenses salieron a la calle para protestar contra las medidas de confinamiento ante la pandemia de coronavirus, alentadas por el presidente Donald Trump en un contexto de creciente disconformidad contra esas restricciones.
La mayor de esas manifestaciones hasta ahora tuvo lugar en Lansing, en el estado de Michigan, donde unas 3.000 personas expresaron su descontento con el confinamiento ordenado por la gobernadora Gretchen Whitmer.
En Concord, capital del estado de Nuevo Hampshire, unas 400 personas se reunieron bajo la lluvia para pedir que no se extienda la cuarentena en un estado donde los casos de Covid-19 son relativamente pocos, constató un fotógrafo de la AFP.
En Annapolis, la capital de Maryland, unas 200 personas protestaron ante la sede del Parlamento local, sin salir de sus vehículos. La pobreza también mata, rezaba una pancarta.
Por otra parte, en Austin, Texas, unas 250 personas se manifestaron en contra de la obligación de quedarse en casa. Sus lemas denunciaban el derrumbe económico provocado por la parálisis de todas las actividades no esenciales a raíz de las medidas de confinamiento.
Ayer sábado, durante su rueda de prensa diaria, el presidente Trump pareció justificar las manifestaciones cuando declaró que algunos gobernadores habían ido demasiado lejos imponiendo restricciones irrazonables.
El confinamiento disparó el número de desempleados en Estados Unidos y dejó a mucha gente sin ingresos.
El promotor de la protesta en Austin, Alex Jones, fundador del portal de noticias Infowars, vinculado a la ultraderecha, llegó en una camioneta con aires de carro de combate provocando gritos de júbilo de los asistentes.
También hubo manifestaciones en Colombus (Ohio), en San Diego (California), comprobó la AFP, y también en Indiana, Nevada y Wisconsin, según medios locales.
En todos esos lugares, los manifestantes, que a menudo llevaban banderas estadounidenses, ignoraron las consignas de distanciamiento social.
Aunque las manifestaciones reunieron a muchos simpatizantes de Trump, algunos subrayaron que sus motivos eran principalmente económicos.
Dolores, una peluquera que protestaba en Annapolis, dijo que no puede ni trabajar ni recibir ayuda gubernamental porque es empleadora, no empleada.
Necesito salvar mi negocio. Necesito trabajar para vivir. Si no moriré, dijo a AFP.
En algunos estados con gobiernos demócratas, las manifestaciones fueron alentadas por Trump a través de su cuenta de Twitter.
Sin embargo, también se han registrado movilizaciones con reclamos contra el aislamiento doméstico en estados de gobierno republicano, como Nuevo Hampshire (noreste), con 1,3 millones de habitantes, donde el confinamiento rige hasta el 4 de mayo.
Los manifestantes pidieron el levantamiento anticipado de la medida. Entre ellos había hombres con el rostro cubierto y que llevaban armas, constató un periodista de la AFP.
La gente está muy feliz de hacer de forma voluntaria lo que es necesario, dijo a la AFP en una entrevista telefónica Skip Murphy, uno de los manifestantes, un desarrollador de software de 63 años.
Sin embargo, según Murphy, los datos no sostienen el encierro que se impuso en Nuevo Hampshire. Hasta el viernes en la mañana, en ese estado ostentaba 1.287 contagios y 37 muertes por coronavirus.
¿Qué pasa con nuestros derechos constitucionales?, pregunta Murphy.
Una reciente encuesta del Centro de Investigaciones Pew indicó que la mayoría de los estadounidenses, por un margen de dos a uno, está preocupado porque las restricciones a la movilidad se levanten antes de tiempo.
Pero los manifestantes encontraron aliento el viernes de Trump, quien en una serie de tuits llamó a LIBERAR Michigan, Minnesota y Virginia, todos estados con gobernadores demócratas, de las órdenes de confinamiento.
El millonario republicano ha repetido consignas con este mensaje en varias oportunidades, pidiendo un temprano regreso a la actividad normal por el efecto devastador que las medidas de contención de la pandemia han tenido en trabajadores y empresas.
Sin embargo, las autoridades de la salud han advertido que un ablandamiento anticipado de las medidas podría propiciar el resurgimiento del virus y provocar un desastre sanitario.
Para Murphy, el manifestante de Nuevo Hampshire, las protestas van más allá de los partidos. Esto no tiene nada que ver con Trump o los gobernadores demócratas o republicanos, dijo.
Es un caso en el que el mismo talle no le cabe a todos. El confinamiento debería finalizar donde no tiene sentido".