Cuba denunció que no existe ninguna justificación para la exclusión de representantes de la isla caribeña, Venezuela y Nicaragua de la Cumbre de las Américas, a la que calificó como "antidemocrática y arbitraria, y resaltó la postura del presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, que se negó a asistir al encuentro.
No existe una sola razón que justifique la antidemocrática y arbitraria exclusión de país alguno del hemisferio de esa cita continental, señaló el gobierno cubano en una declaración oficial, al inicio de la cumbre en Los Ángeles, California (oeste de Estados Unidos).
El 25 de mayo, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo que en ningún caso asistiría al cónclave de Los Ángeles, por la exclusión de los tres países.
La declaración cubana afirmó que entre la soberbia, el temor a que se escuchen verdades incómodas y el empeño en evitar que la reunión delibere sobre los temas más urgentes y complejos del hemisferio el gobierno estadounidense optó nuevamente por la exclusión como recurso para tratar de lograr un evento sin aportes concretos, pero provechoso para la imagen del imperialismo.
Un funcionario del gobierno de Joe Biden señaló este lunes a la AFP que Cuba, Nicaragua y Venezuela no serán invitados a participar en esta Cumbre porque Estados Unidos sigue manteniendo reservas sobre la falta de espacios democráticos y la situación de los derechos humanos en esos tres países.
Por otra parte, Cuba también expresó en su declaración que el liderazgo del presidente López Obrador exhortando a que todos los países del continente fueran invitados merece especial reconocimiento.
Tras semanas de incertidumbre, López Obrador, dijo el lunes que rechazó la invitación para asistir a la cumbre ante la exclusión de varios países por de Estados Unidos.
El gobierno comunista cubano también denunció, lo que consideró, fueron intensas gestiones de alto nivel llevadas a cabo por los Estados Unidos con gobiernos de la región, para contener la intención de muchos de ausentarse del evento si no se invitara a todos
Estas (gestiones) incluyeron presiones inmorales, chantajes, amenazas y sucias maniobras de engaño. Son prácticas habituales del imperialismo que reflejan su desprecio tradicional hacia nuestros países. Merecen el más enérgico rechazo, añadió.