Rusia anunció este jueves que 1.730 militares ucranianos que estaban atrincherados en la acería Azovstal de Mariúpol se rindieron esta semana, tras una batalla que se ha vuelto emblemática en esta guerra que dura ya casi tres meses. Entre ellos hay 80 heridos que fueron llevados a un hospital en territorio controlado por Rusia, en el este de Ucrania, indicó el ministerio de Defensa ruso. El ministerio difundió un video que muestra a soldados saliendo de la planta, algunos utilizando muletas. Soldados rusos los cachean e inspeccionan sus mochilas mientras salen. Según el Comité Internacional de la Cruz Roja habría cientos de prisioneros de guerra ucranianos de la planta de Mariúpol, una ciudad portuaria arrasada por los bombardeos rusos. Pese a la caída de Mariúpol, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, afirmó que la invasión rusa era un fracaso absoluto. Tienen miedo de reconocer que se hicieron errores catastróficos al más alto nivel militar y estatal, dijo. En un mensaje divulgado en Telegram aseguró que su pueblo se mantiene fuerte, inquebrantable, valiente y libre.